Tránsfuga (persona que huye de un lugar a otro)

En España cuando hablamos de tránsfugas o transfuguismo, automáticamente lo relacionamos a la política; estos representantes políticos se apartan de su grupo porque dejan de creer en los criterios o consignas fijadas por el partido por el que se presentó a las urnas.

Son muchos los casos que conocemos desde que se volvió a instaurar  la democracia, lo más habitual que hemos visto es que se van a otro grupo o crean un partido nuevo.

A mí me gustaría ir más allá sobre lo que nos han inculcado o transmitido, sin acritud y con todo el respeto hacia la libertad individual de las personas y sus decisiones.

¿Se puede llamar tránsfugas a los dos representantes de Podemos por el hecho de dejar de creer en esas consignas iniciales? ¿Podrían definirse como tránsfugas de ideas?

Partamos del principio.

Durante la campaña electoral la confluencia de Podemos y Ganemos llevaban como eslogan y bandera tres NO: el NO al PP, el NO al PSOE y el NO a Pacheco. Durante este año y medio de legislatura hemos podido comprobar su oposición hacia un gobierno del PSOE en minoría y muy debilitado por sus guerras internas, guerras a nivel nacional y a nivel local, donde es bien conocido los dos bandos que en ese partido existe. Hemos podido ver también los vaivenes y las promesas incumplidas de este PSOE. De todo el PSOE.

En estos últimos meses, desde las filas de Ganemos han dado un giro en sus planteamientos iniciales y ahora piden formar parte del gobierno municipal, poniendo como condición la dimisión de la actual alcaldesa.

No quiero entrar en la polémica ni en el debate sobre los rumores de que han existido o existen reuniones con un sector del PSOE porque sólo son rumores sin confirmarse, pero uno de aquellos NO deja de ser NO desde Ganemos. Sin embargo desde las filas de Podemos se reafirman en sus consignas electorales, los tres NO.

La sorpresa salta cuando dos de sus máximos dirigentes, uno era su Secretario General, cambian de idea y se pasan a la opción de Ganemos. Es por esto por lo que llamaba tránsfugas de ideas. Este comportamiento podría calificarse de muchas maneras, pero en política hemos visto de todo y a nadie le puede escandalizar este tipo de actos.

Algunos podrán pensar que han traicionado a su partido, sí, a Podemos, porque aunque haya ido en confluencia, ese ha sido el partido que les aupó. Yo más bien lo veo, como votante de Podemos que soy, que con ese gesto han traicionado a muchos y muchas que depositamos nuestro voto en las urnas en mayo de 2015, porque creemos que desde la política se pueden cambiar muchas de aquellas cosas a las que estábamos acostumbrados a ver en los partidos tradicionales.

Nietzche nos habla del eterno retorno, vivimos en un espiral donde estamos condenados a repetir nuestras propias experiencias.