"La frescura y la viveza de la pintura nacen de la espontaneidad"

Jaime Álvarez18/02/2017

Siendo estudiante comenzó a demostrar grandes cualidades para las artes. En el colegio empezó a descubrir un mundo, a través de la pintura, con el que poder dar rienda suelta a sus emociones y vivencias. Para Carlos Jorkareli pintar es algo tan natural como la vida misma. Es la manera de demostrar sobre un lienzo los sentimientos que sus manos llevan a cabo a través de su visión.

Nacido en Madrid y afincado actualmente en Arcos, Carlos Jorkareli ha viajado por gran parte de Europa además de vivir durante largas temporadas en otros continentes del mundo, formando parte en factorías de arte y colectivos de artistas. La galería de Fedarte acoge hasta el próximo 17 de marzo la exposición Impresión Flamenca, una colección de 17 obras dedicadas al mundo del flamenco.

A través del flamenco, este artista expone en sus cuadros la pasión que siente por el cante jondo, un arte que descubrió durante una tarde de soledad en Zahara de los Atunes mientras escuchaba la canción Como el Agua de Camarón de la Isla y Paco de Lucía.

laFM: ¿Por qué decide dedicarse a pintar?

Carlos Jorkareli: Llevo toda mi vida pintando. En el colegio ya apuntaba buenas maneras cuando íbamos a clases de plástica. Era la asignatura que empezó a seducirme para dedicarme a esto. Prácticamente desde que tenía catorce años he estado trabajando de manera artística mientras realizaba los estudios de arte. Pinto por amor propio porque es algo natural que siempre ha estado en mi. La pintura es el eje de mi actividad artística.

¿Se ha dedicado solo a la pintura?

C.J: Además de pintar he trabajado en teatro. Durante ocho años he ejercido como escenógrafo, tocando temas de diseño además de desarrollar proyectos de decoración de interiores, pero la pintura es el eje de toda mi actividad. Es lo más inmediato que se puede producir de una manera personalizada. Pinto para seguir creciendo y produciendo, aparte del propio placer.

laFM: ¿Dónde encuentra la inspiración?

C.J: A la hora de pintar se producen coincidencias muy singulares, como por ejemplo que sin quererlo pues surja la inspiración. Picasso decía que a veces con estar al lado de un caballete salen las cosas de manera fluida. En otras ocasiones se produce todo lo contrario, vas buscando la manera de darle forma a esa idea o sentimiento.

Carlos Jorkareli expone en la galería Fedarte 'Impresión Flamenca'. Foto: Borja G. Tejero.
Carlos Jorkareli expone en la galería Fedarte ‘Impresión Flamenca’. Foto: Borja G. Tejero.

laFM: ¿Y por qué decide dedicarle una exposición al flamenco?

C.J: Entré en contacto con el flamenco estando en Cádiz, concretamente en Zahara de los Atunes. Tuve la suerte de venir en 1989 a través de un viaje de descanso. Viendo una puesta de sol en la playa, empezó a sonar la pieza de Camarón de la Isla y Paco de Lucía ‘Como el Agua’. Aquel momento, en soledad absoluta, fue un chispazo que hizo que tuviera interés real en el flamenco. El flamenco desde el punto de vista musical es un arte súper estético. La línea los pies, el cante, la guitarra…el flamenco reúne una serie de elementos que están vestidos por el color de la pasión, a mi como artista me ha llenado todo ese mundo y tenía pendiente una exposición relativa al flamenco.

laFM: ¿Le ha costado mucho llevar a cabo la exposición?

C.J: Esta colección la he disfrutado mucho. Me ha sido muy sencillo llevarla a cabo porque es producto de muchos años de experiencia. Son pinceladas únicas, cualquier espectador que tenga una mínima noción va a descubrir que los trazos están hechos con absoluta espontaneidad. Es precisamente ese movimiento lo que hace que la pincelada sea así, suelta, rápida, por impulsos.

laFM: ¿Tiene algún ritual a la hora de pintar?

C.J: Normalmente los pintores somos personas minuciosas, requerimos de un espacio de estudio personal. En ese lugar se cuece el dialogo contigo mismo y el propio elemento del trabajo, a partir de ahí es una aventura. Normalmente no suelo trabajar con ideas preconcebidas. Lo normal es que no exista una idea, todo va sucediendo sobre la marcha y eso va incorporando la espontaneidad.

laFM: Y el flamenco posee esa espontaneidad…

C.J: La frescura y la viveza de la pintura nace de la espontaneidad, eso se nota en el trabajo. El flamenco en esencia tiene mucho de espontaneidad, de elementos, eso se tiene que reflejar en la obra pictórica.

laFM: Enamorado de Andalucía y residente en Arcos.

C.J: Ha sido todo un juego de magia, un accidente, me gusta Andalucía. La provincia que más conozco por circunstancias es Cádiz. He entrado en contacto con el mar en Cádiz. Elegí Arcos por la buena comunicación, al mismo tiempo estás al lado del campo y el mar está cerca. Ha sido un conjunto de cosas, es una forma de concebir la vida.

laFM: Si tuviera que elegir un color, ¿qué colores le pondría a la provincia?

C.J: Cuando llegué a Andalucía, la primera exposición se titulaba Cádiz: Rojo-Negro. Le puse ese nombre por la pasión. No hay mejores colores que expresen la pasión que el blanco del lienzo y como contraste el rojo y negro.

laFM: Después de esto ¿tiene la agenda apretada?

C.J: Tengo diversas actividades este año. He tenido la oportunidad de diseñar la portada de un libro y próximamente hay una exposición prevista para el mes de marzo además de otra en Jerez que tendrá lugar en la Pescadería Vieja junto a la escultora Serena Fortín.