Para lengua materna, ¡la nuestra!

Javier Bello21/02/2017
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Hoy 21 de febrero es el Día Mundial de la Lengua Materna, la primera lengua que aprende cualquier persona. Está claro que el mundo está repleta de ellas, pero hay una de la que me siento tremendamente orgullosa: la mía.

Una lengua nacida del latín, viviendo su época de mayor esplendor en el siglo XV y evolucionando hasta llegar a lo que es. Hoy podemos hablar del español como el cuarto idioma del mundo por número de hablantes y del segundo como comunicación internacional.

Más de 450 millones de usuarios recurren al español para comunicarse, cifra que va aumentando, pues cada vez es mayor la población mundial que la habla como lengua nativa. Tampoco podemos olvidar a los 14 millones alumnos que optan por estudiar el español como lengua extranjera, ni a la cultura internacional de calidad que se encuentra vinculada con nuestra lengua.

Que no nos quepa duda, que compartimos un código común bastante rico y con bastante historia, pero como es natural, este va a seguir evolucionando: tomaremos palabras de otros idiomas, incluso las adaptaremos a nuestra demanda lingüística o introduciremos otras nuevas.

Este es el ciclo de cualquier lengua, la clave está en no caer demasiado en ello, porque cada vez más recurrimos a extranjerismos que tienen su equivalente en español, provocando su difusión y su posterior sustitución. Es por ello por lo que me quedo con una frase de Álex Grijelmo que resume bastante bien la idea de mi artículo: “La riqueza de nuestro lenguaje depende de lo que decimos pero también de lo que dejamos de decir… y por tanto perdemos. El problema no es que lleguen anglicismos, sino que se rodeen de cadáveres”.