Paco Cepero: “Cuando me subo a un escenario voy a matar”

El guitarrista jerezano, Paco Cepero (Jerez, 1942), Medalla de Andalucía 2017, de haber acompañado a todos los artistas, asegura que le agradecerá toda la vida a La Paquera que le diese a conocer y presume de haber luchado por su causa hasta no parecerse a nadie, algo que para él, “es importantísimo”.
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El guitarrista jerezano, Paco Cepero (Jerez, 1942), Medalla de Andalucía 2017, de haber acompañado a todos los artistas, asegura que le agradecerá toda la vida a La Paquera que le diese a conocer y presume de haber luchado por su causa hasta no parecerse a nadie, algo que para él, “es importantísimo”.

Sienta cátedra cuando acompañando a la guitarra; da conciertos, compone marchas procesionales… Aún no se anima a publicar un trabajo en el que poner su voz porque le da algo de vergüenza. “No se puede rizar tanto el rizo”, afirma. Casi rozando los 75 años, el guitarrista de la plaza de La Cruz Vieja, Paco Cepero, puede presumir de recibir en vida todos los reconocimientos posibles por su fructífera carrera, el último: la Medalla de Andalucía 2017. Casi seis décadas han pasado desde que se diera a conocer de la mano de La Paquera de Jerez y a pesar de ello admite que sigue sintiendo nervios sobre el escenario. Orgulloso de haber labrado su propio sello asegura que habrá personas para las que será un ídolo y otras a las que no les gustará nada: “Eso es normal en la vida, con ignorarlos ya es suficiente”, sentencia con la seguridad de quien ha logrado todos méritos con una guitarra flamenca.

LaFM: ¿Quién es para usted, Medalla de Andalucía 2017, el mejor guitarrista de flamenco de toda la historia?

Paco Cepero: Para mí es Paco de Lucía, sin discusión. Ha sido el mejor.

LaFM: ¿Cree que alguien tomará el relevo de Paco de Lucía?

P.C.: Creo que va a ser difícil, tendía que reunir unas condiciones que no son fáciles de reunir.

 

LaFM: ¿Cuál es el secreto para llegar a ser una gran músico sin saber solfeo?

P.C.: El secreto está en ser y luego trabajar muchísimo. El artista nace y después se hace, pero se hace a base de muchas horas de trabajo y de muchos años. Hice una reflexión sobre mi vida: “Bendita lección del tiempo que cuantos más años cumplo voy a morirme aprendiendo”.

LaFM: A lo largo de todos los años de trayectoria ha acompañado a muchísimos artistas.

P.C.: A todos los artistas.

LaFM: ¿Guarda algún recuerdo con especial emotividad?

P.C.: Son todos especiales. Cuando a mí me sacó La Paquera, para mí era muy especial, era un niño y yo le tendré que agradecer toda la vida que de su mano me vistió y me enseñó en toda España. Luego tuve la gran suerte de tocarle a Manolo Caracol, a Terremoto, a Tío Borrico, al Sordera. Después le tocado a Antonio Mairena… a todos los antiguos y a todos los modernos.

LaFM: ¿Tiene alguna anécdota que no haya contado?

P.C.: No, yo no, La verdad es que soy un libro abierto.

LaFM: No para de cosechar reconocimientos, le dedican el Festival de Jerez, le otorgan el premio de Andalucía, y aún es joven.

P.C.: No, ya voy a cumplir 75 años. El premio de Andalucía me ha llenado mucho porque es el único que me faltaba. Tengo todos los reconocimientos —el Castillete de la Unión, el premio Melchor de Mairena, tengo el premio Calle Alcalá, el Premios Nacional de Córdoba y tengo la medalla de Oro a las Bellas Artes…—, todo lo que puede recibir un artista en vida, pero me faltaba el reconocimiento de mi tierra, Andalucía. Entonces para mí ha sido muy importante.

He luchado por mi causa, nadie nace sabiendo. Yo me he mirado al espejo cuando empezaba, después e intentado llevar mi cauce para tener mi propia personalidad. No sé si soy mejor, pero no me parezco a nadie y eso ya para mí es importantísimo.

LaFM: ¿Qué cree que usted tiene de especial para haber llegado a la gente, y haya sido merecedor de todos esos galardones?

P.C.: Hombre, yo no sé, yo he luchado por mi causa, nadie nace sabiendo. Yo me he mirado al espejo cuando empezaba, después e intentado llevar mi cauce para tener mi propia personalidad. No sé si soy mejor, pero no me parezco a nadie y eso ya para mí es importantísimo.

LaFM: Ha recibido muchas felicitaciones, ¿alguna que le haya llegado especialmente?

P.C.: Me ha llegado mucho cuando me llamó la presidenta de la Junta de Andalucía para darme la noticia. Me emocionó.

LaFM: ¿Y de algún compañero?

P.C.: Los compañeros me han llamado todos, la alcaldesa, muchísima gente… También me están escribiendo cosas muy bonitas en las redes sociales. Es bonito, estos premios a mí me dan vida. Si me quedo en mi casa, no hago nada, por eso sigo trabajando, sigo componiendo y ahora mismo está en la calle el último disco que he compuesto a Laura Gallego y la verdad es que me hace sentirme vivo.

LaFM: Son muchos años de carrera, habrán sido duros en algún momento…

P.C.: He tenido una gran suerte. Dudo mucho al hacer un trabajo, pero como lo hago con mucha fe y mucha profesionalidad… He pasado momentos difíciles en mi vida, como problemas familiares, cuando desaparecen los seres queridos, eso me afecta mucho, a mi y a cualquiera porque quizá el estado anímico no te acompaña, pero en los trabajos he tenido mucha suerte, todo lo que he lanzado al mercado han sido éxitos.

LaFM: ¿Hay enemigos en los tablaos?

P.C.: ¿Qué si hay enemigos? Hombre, yo entiendo que el libro de los gustos está en blanco. Habrá personas para las que seré un ídolo y otras a las que no les gustaré nada. Eso es normal en la vida, con ignorarlos ya es suficiente.

LaFM: ¿En general los hay en el mundo del flamenco?

P.C.: A mí me respetan porque llevo muchísimos años de profesión. Yo de lo único que presumo es que sé acompañar muy bien al cante, entonces si yo estoy donde estoy es gracias a la confianza depositada en mí por los cantaores y cantantes que interpretan mis temas. Los artistas necesitamos que nos pongan en el escaparate, si usted no pone una chaqueta, un abrigo o un vestido en el escaparate y lo tiene metido en tu casa, nadie lo va a comprar, el modista no lo va a vender en su vida.

LaFM: Entre los periodistas por ejemplo, hay mucha competencia, ¿pasa igual en el flamenco?

P.C.: Cuando me subo a un escenario voy a matar no en el sentido más amplio de la palabra, yo no quiero que nadie me gane, ni en broma. Me siento artista y lo que quiero es superar a lo que haya allí, algunas veces lo conseguiré, otras no.

LaFM: ¿Qué sensación vive cuando se sube a un escenario y empieza el espectáculo?

P.C.: Siento mucho nervio, creo que es la responsabilidad. Cuando yo empezaba me creía que era el dueño de la carretera, pero ahora me da miedo coger el coche.

LaFM: Antes le preguntaba por el relevo de Paco de Lucía. Usted tiene su estilo propio, ¿Cree que alguien tomará su relevo, la esencia de Paco Cepero?

P.C.: Eso el tiempo lo dirá.

Ahora mismo hay una amalgama de guitarristas que son extraordinarios y vienen apretando fortísimo y se toca la guitarra mejor que nunca.

LaFM: ¿Tiene puesto el ojo en algún nuevo guitarrista?

P.C.: Hay muchos, muchos. Ahora mismo hay una amalgama de guitarristas que son extraordinarios y vienen apretando fortísimo y se toca la guitarra mejor que nunca. Yo soy admirador de esta nueva generación que están haciendo las cosas muy bien, mucho mejor preparados que nosotros. Ahora, hay una competencia tal, hay tantos que va a ser muy difícil sobresalir de los demás. Hay que ser muy, muy bueno para sobresalir de los demás. Casi todos están en el mismo listón y sobresalir va a ser difícil; valen los que verdaderamente son unos fenómenos.

LaFM: ¿Se puede hacer aún más por el flamenco en Jerez?

P.C.: Claro que se puede hacer muchísimo más. Se presume mucho del flamenco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y se le ayuda poco.

LaFM: Tiene un trabajo a punto de salir al mercado, pero ¿qué le gustaría hacer que aún no haya hecho?

P.C.: Hay una asignatura pendiente: todo el mundo quiere que saque un disco cantando y a mí me da vergüenza. Cuando me escuchan cantar dicen que no lo hago mal, eso es una asignatura que me gustaría hacer.

LaFM: ¿Le da vergüenza cantar y no le daba al tocar la guitarra en sus comienzos?

P.C.: Cuando le paso las canciones a los artistas lo hago cantándolas yo. Yo no soy el compositor del piano, yo les digo con mi voz cómo tienen que hacerlo, y lo hago desde que empecé. Que no vayan a pensar que éste lo quiere hacer todo: toca la guitarra acompañando, da conciertos, compone conciertos, hace marchas procesionales y ahora encima quiere cantar… No se puede rizar el rizo tanto.

LaFM: ¿Se va a jubilar algún día?

P.C.: Cuando Dios lo quiera.