Los palcos en Semana Santa

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La controversia que existe en Jerez respecto a los palcos de Semana Santa es bien notorio en las tertulias y foros de la ciudad, y más cuando se van acercando las fechas.

Se discuten tres cuestiones fundamentalmente:

– Que si el Ayuntamiento debe o no debe montarlos y desmontarlos, puesto que esto conlleva unos gastos importantes que pagamos entre todos y todas.

– o, que esto le correspondería hacerlo a la Unión de Hermandades ya que son ellos los que recaudan los alquileres de las sillas.

– o, que porqué se comienza la instalación con más de dos meses de antelación, con los inconvenientes y trastornos que acarrean, tanto al viandante como a los propios comercios del centro de Jerez,  y encima se ven trabajadores fuera de su horario laboral y por consiguiente echando horas extraordinarias.

Cosas como estas se debaten todos los días en las redes sociales, y como en todos los debates los hay quienes lo defienden y quienes no. Intentemos ser lo más objetivo posible respecto a este tema.

El Ayuntamiento, da igual el color que tenga, está obligado a promocionar la ciudad y para ello se invierte en una serie de eventos que puedan generar riqueza, por ejemplo: El Mundial de Motociclismo, las Ferias en Mayo y la Semana Santa, por consiguiente, por mucho que no estemos de acuerdo esto es así, porque si somos muchos a los que no nos gusta la Semana Santa también somos muchos a los que no nos gustan las Motos y muchos a los que no nos gustan Las Ferias.

Lo que sí me gustaría centrarme es en la Seguridad de los Palcos. ¿Realmente son seguros? ¿Pasa la ITV de Industria?  ¿Reúne todos los requisitos que exige la ley sobre Seguridad? ¿Dónde están las salidas de emergencias para casos de evacuación? En casos de incendios, ¿dónde están los extintores? ¿Dónde están las señales que nos indican todas estas cosas?

Hace dos años, en Cristina, fui testigo de un desmayo de una persona, se llamó al 061 y a la ambulancia le costó llegar casi una hora, pero no por la distancia sino porque le era imposible acceder al lugar, ya que en esos momentos había hasta tres hermandades con sus respectivos desfiles procesionales en el mismo entorno, al final fueron los propios miembros de la ambulancia los que trasladaron a pie y en camilla al enfermo hasta el sitio que habían podido dejar la unidad móvil.

Creo que es más importante y que nos debería preocupar más esto, que todo lo demás que discutimos.

Afortunadamente hasta ahora no ha pasado nada de lo que podamos lamentarnos, pero, puede pasar y entonces será demasiado tarde.