Actuación de emergencia ante el riesgo de derrumbe de un edificio en la calle Cielo

El Ayuntamiento de El Puerto ha asumido estas obras de emergencia con un coste total de 12.114,75 euros, cantidad que deberá ser abonado por la inmobiliaria dueña del edificio
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El Ayuntamiento de El Puerto ha asumido estas obras de emergencia con un coste total de 12.114,75 euros, cantidad que deberá ser abonado por la inmobiliaria dueña del edificio

El área de Urbanismo del Ayuntamiento de El Puerto de Santa María ha efectuado obras de emergencia en la finca número 79 de la calle Cielo, propiedad de una inmobiliaria, ante el riesgo que suponía para la seguridad de vecinos y viandantes el estado de parte de la misma.

El teniente de alcalde delegado de Urbanismo Ángel Quintana ha firmado el decreto por el que se le comunicará a la propiedad del inmueble que esta actuación “urgente y necesaria” se ha realizado de forma subsidiaria, con un coste total de 12.114,75 euros, cantidad que deberá abonar al Ayuntamiento.

La situación de peligro de este edificio se remonta a 2012 y el pasado mes de febrero algunos vecinos se personaron en el área de Urbanismo para advertir del peligro de desplome del pasillo por el cual se accede a las viviendas en cubierta. Ante esta situación y tras personarse varios agentes de Policía Local, el Ayuntamiento procedió a la demolición del muro de cerramiento y del forjado que estaba a punto de derrumbarse en el pasillo que da acceso a la escalera.

Tras eso, se ha llevado a cabo el desescombro manual para dejar limpia la zona.

La actuación también ha supuesto la retirada de toda la vegetación de la cubierta con el fin de evitar más filtraciones de agua de lluvia.

Además, el responsable municipal ha requerido, mediante decreto, la actuación urgente en una finca de la calle Palacios propiedad de una constructora para que proceda en el plazo de 15 días al resanado y reparación de la fachada asegurando en el plazo de un mes la estabilidad y seguridad del edificio.

Ángel Quintana ha explicado que el deterioro que sufre la fachada es más que evidente “con riesgo de desprendimientos, humedades y vigas en mal estado que hacen peligrar la integridad de la finca, apuntalada en algunas zonas del interior según han podido comprobar la Policía Urbanística”.