Cáritas pide a las administraciones públicas más implicación en cuestiones sociales

El director de Cáritas, Francisco Domouso, ha presentado esta mañana la memoria anual de Cáritas Diocesana. En 2016 esta entidad ha prestado servicio a más de 22.000 personas entre Jerez, la Costa Noroeste y la Sierra de Cádiz

Cáritas Diocesana Asidonia Jerez ha presentado esta mañana su memoria anual en el Obispado de la ciudad. Cáritas opera en Jerez y su comarca y en otros municipios de la provincia como Sanlúcar, El Puerto, Rota, Arcos y la sierra de Cádiz.

Francisco Domouso, director de Cáritas, ha presentado las cifras de 2016, entre las que destacan las 22.778 personas que la organización ha atendido en Jerez, Costa Noroeste y la sierra de Cádiz, más del 90% de nacionalidad española. Sólo en la ciudad jerezana ha prestado servicio a 10.323 personas, 9.465 sólo en la zona urbana de la ciudad.

En materia de Empleo, Cáritas ha atendido a 508 personas en cuestiones de orientación laboral y formación, facilitando la inserción en puestos de trabajo a 46 de ellas en toda su diócesis.

Domouso ha asegurado que a pesar de los datos de desempleo, que en los últimos meses está experimentando una bajada, la tasa de parados de larga duración sigue siendo alta y “alarmante” se sitúa en el 39,9% en este primer trimestre de 2017, veintisiete puntos más que en el inicio de la crisis cuando la cifra estaba en los 11,1%. Desde Cáritas han alertado también de la alta tasa de jóvenes menores de 25 años que se encuentran en situación de desempleo. En 2017, el porcentaje llega al 41,6%, casi el doble de jóvenes que en 2008, cuando la cifra se situaba en el 21,1%.

El director de esta entidad ha lamentado la falta de apoyo público para dotar a las personas sin recursos de una vivienda digna y han denunciado el estado de deterioro en el que se encuentran muchas de las viviendas ocupadas por participantes de Cáritas. Casas con azulejos de pared caídos, cables a la vista, deterioro, humedades, pintura corroída, imágenes que según ha indicado el propio Domouso, los habitantes “no quieren mostrar por miedo a que les obliguen a abandonar las viviendas”, las únicas que tienen para subsistir.

El director de Cáritas ha defendido la labor de su diócesis y el trabajo de los 807 voluntarios que tiene pero ha solicitado que las administraciones públicas se hagan cargo de la situación, ya que ellos pueden intervenir hasta cierto punto. Cáritas ha recibido este año más solicitudes de ayuda de las que puede hacer frente con los recursos con los que cuenta, por eso la ayuda pública es esencial.