Irene García: “No somos conformistas y somos conscientes de que hay que redoblar los esfuerzos”.

La presidenta y sus dos vicepresidentes comparecen para evaluar los dos años de gobierno de Diputación de Cádiz, presumiendo de haber vertebrado la geografía gaditana y habiendo sacado "de la irrelevancia" la institución provincial.

El 26 de junio de 2015 tomaba posesión el nuevo Gobierno de la Diputación Provincial de Cádiz con Irene García como presidenta, la primera en la historia de la institución. Hace justo dos años de ese día y con tal motivo se ha querido hacer balance del trabajo realizado hasta el momento, al tiempo que se han puesto sobre la mesa los grandes retos de cara al resto del mandato.

Irene García ha comparecido ante los medios acompañada por los dos vicepresidentes, Juan Carlos Ruiz Boix y Maribel Peinado. La fotografía de todos ellos es la expresión de “un trabajo coordinado y leal entre las dos formaciones políticas que sustentan a este Gobierno”, que es fruto de la alianza entre PSOE y Partido Andalucista.

La presidenta se ha referido a este balance como “un alto en el camino para coger impulso”. Así, “sin triunfalismos”, pero con la satisfacción “saber que estamos siendo útiles a la gente”. Ha defendido el trabajo realizado, que no sólo ha dado respuesta a las competencias propias, sino que ha demostrado que “la implicación de este equipo y esta institución al completo con la realidad de la provincia”. García ha echado la vista atrás para recordar el doble compromiso inicial de su proyecto, que pasaba por un lado por “sacar a la Diputación de la irrelevancia en que había caído durante los cuatro años anteriores” y, por otro, por ponerla al servicio de la “materialización de un proyecto de provincia basado en la cooperación con los municipios bajo el compromiso de la autonomía municipal”.

Estos objetivos llevaban aparejados dos “exigencias irrenunciables”: recuperar el liderazgo histórico de la institución en la provincia; y consolidar y mejorar la prestación de servicios públicos esenciales aplicando las políticas clave para mejorar el bienestar de los pueblos. Con ello lo que se pretende es “lograr una provincia más cohesionada tanto en lo que refiere a las personas como a los territorios”.