El PSOE de Torrecera pide la dimisión de su alcalde Manuel Bertolet

Miriam Alconchel ha recordado que hasta que no finalice el proceso de traspaso en la gestión del servicio del agua en Torrecera, ésta sigue pertenenciendo a Aqualia y no al propio ayuntamiento pedáneo

La ‘crisis’ por el agua en la entidad local jerezana de Torrecera sigue su curso. Esta mañana han sido los socialistas de Jerez quienes, acompañados del secretario general del PSOE de Torrecera, han ‘cargado’ contra el alcalde de esta pedanía Manuel Bertolet.

“Es hora de decir basta”, ha reclamado la secretaria general en Jerez, Miriam Alconchel, en referencia a la supuesta “campaña” que Bertolet e Izquierda Unida están llevando a cabo contra los socialistas en Torrecera. Alconchel ha mostrado su rechazo a la venta del agua ejecutada por la anterior alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, pero ha defendido el cumplimiento de la legalidad.

Por el momento, y según cuenta un escrito remitido por la propio alcaldesa Mamem Sánchez, la gestión del agua sigue en manos de Aquajerez al no haberse “culminado el proceso administrativo de traspaso de esta gestión”. En la misma carta, se indica que el Ayuntamiento de Jerez ha presentado “alegaciones a los diversos acuerdos aprobados en la Junta Vecinal” que esperan sean resueltas “debidamente” por la ELA.

Aunque oficialmente parece que la gestión del agua pertenece a la empresa concesionaria, el Ayuntamiento de Torrecera está emitiendo facturas sobre este servicio desde enero de 2017, con lo que los vecinos de esta entidad reciben una doble facturación de un mismo servicio. Algunos de ellos, según han relatado los dirigentes socialistas, han sido requeridos por Aqualia al no pagar los recibos de esta empresa.

“Esto es una estafa política”, ha declarado Miriam Alconchel sin tapujos. Su compañero Antonio Zambrano ha ido más lejos y ha pedido abiertamente la dimisión del alcalde de Torrecera Manuel Bertolet por “engañar” a los vecinos de la entidad local.

Desde el PSOE han recordado que para gestionar el servicio del agua es “necesario” cumplir unos requisitos mínimos de salubridad y seguridad, ya que éste es un servicio público “delicado que debe hacerse con unas ciertas garantías”, ha incidido Miriam Alconchel.