David DeMaría roza el séptimo cielo en el Alcázar de Jerez

El cantante abrió este sábado el ciclo Noches de Bohemia Fundador presentando su último disco en el Alcázar jerezano

El séptimo cielo del cantante jerezano David DeMaría sólo estuvo al alcance de unos cuantos, en una noche en donde las nubes y el frío también acudieron al regreso del artista a su tierra. El elevado precio de las entradas (30 euros), en un momento en que la crisis aún se ceba con los jerezanos, fue el causante de que las sillas del patio del Alcázar de Jerez no se llenasen al completo. “Si la próxima vez ponemos las entradas más baratas, a lo mejor lo ‘petamos’ más”, se quejaba David al término del concierto, unas palabras que recibieron aún más aplausos por parte de los asistentes.

Problemas económicos aparte, la noche de David DeMaría en su tierra natal comenzó dedicándosela a su pequeño Leonardo, presente en el recinto, con la canción ‘Bienvenido a la vida’. “Es una noche especial”, aseguraba el artista recordando al público que era su primer concierto en Jerez siendo padre.

El cantante jerezano derrochó talento y ganas de volver a triunfar y ser profeta en su ciudad. Y así, paso a paso fue desgranando al respetable las canciones de su último trabajo ‘Séptimo cielo’, sin olvidar los temas que le catapultaron al éxito como ‘El perfume de la soledad’, ‘Cada vez que estoy sin ti’ o ‘Barcos de papel’, canción que interpretó junto a otro jerezano -un poco más flamenco-, Jesús Méndez.

Pero el cantaor no fue el único que se subió al escenario a empastar su voz con la de David DeMaría. La chiclanera Auxi Moreno cantando ‘Guía de mi luz’, el jerezano Manuel Cañas con ‘Presagios’ y Marina García, la joven cantaora de Jerez, dando el toque flamenquito a ‘Que yo no quiero problemas’, acompañaron al artista de la tierra del vino en su regreso casi diez años después de aquel concierto en los jardines de la Atalaya.

David DeMaría en las Noches de Bohemia. Foto: MJ Romero
David DeMaría en las Noches de Bohemia. Foto: MJ Romero

Durante las casi dos horas y cuarto que duró el concierto acústico (sin batería ni bajo), las nubes persistieron en empañar la primera de las Noches de Bohemia Fundador en el Alcázar. Sin embargo, la luna llena regresó a esta cita justo cuando David DeMaría homenajeaba al fallecido Manolo Tena con su éxito ‘Sangre Española’. Quizás fuese el propio Manolo quien hizo que se despejase el cielo en el tramo final del concierto porque no quería perderse como David recibía la ovación de su tierra tras desagarrar el alma con ‘Precisamente ahora’.

El fin de fiesta a una noche en la que David DeMaría casi rozó el séptimo cielo con sus manos llegó con los acordes flamencos de ‘Tus desaires’. Todos los invitados volvieron al escenario para cantar junto a David la ‘rumbita’ que cerraba aquel álbum de ‘Barcos de papel’, uno de los más laureados del artista.

Cuando las luces se encendieron, el público agradeció el recital de arte y voz que había ofrecido David DeMaría tocándole las ‘palmas jerezanas’, y es que el cantante incluso se atrevió en algún que otro momento a cantar a ‘capella’ sin micro, y a pesar de no contar con ese amplificador, su voz resonaba clara en el recinto.

Artista y público vivieron una comunión perfecta en la que sólo el frío se atrevió a empañar la felicidad de una noche casi perfecta.