Mariano Peña, el Dios más irreverente y divertido

El actor presentaba anoche en el Festival de Teatro de Comedias de El Puerto de Santa María 'Obra de Dios', ante un patio de butacas completo. Peña, junto a sus dos arcángeles, derrochó humor y 'guasa' a raudales durante hora y media de espectáculo

Anoche, los asistentes al Patio Porticado de San Luis Gonzaga en El Puerto tuvieron el privilegio y el honor de estar en presencia del mismísimo Dios, el Todopoderoso llegó al escenario bajo la apariencia del actor Mariano Peña para entregarles una reformulación de sus 10 mandamientos, ya que los de Moisés se han quedado un poco obsoletos.

Así comenzaba ‘Obra de Dios’, la comedia en la que Mariano Peña, acompañado de sus arcángeles San Gabriel (Chema Rodríguez-Calderón) y San Miguel (Bernabé Fernández), presenta a un Dios un tanto irreverente con su creación y en la que tirando de humor desmitifica pasajes de la Biblia como el de Adán y Eva(risto) o el del Diluvio de Noé.

En apenas hora y veinte de tiempo, Peña enumera sus mandamientos nuevos y los motivos de su adaptación a los tiempos actuales, mientas va respondiendo a las preguntas que el público tiene para él, cuestiones que San Miguel traslada a Dios. Gabriel y Miguel, sus arcángeles, son muy diferentes entre sí. El primero es el “escudero” de Dios, siempre a su lado, siempre dispuesto a hacer lo que su ‘jefe’ le diga. Miguel sin embargo es el ángel rebelde, el que hace las preguntas, el que cuestiona lo que cuenta su Dios, y eso puede que le traiga algún que otro problema.

En su papel, Mariano demuestra por qué la comedia es su género. El actor de ‘Allí Abajo’ o ‘Aída’ se enfunda en el papel del Creador del Universo (“el hombre del espacio” que dirían en la Revista Mongolia) y arranca las risas de los asistentes – a veces- sin necesidad de pronunciar palabra. Su sola presencia, sus gestos, su actitud es capaz de generar carcajadas, lo que lo convierte en un Dios ‘perfecto’.

Pero no nos confundamos, el Todopoderoso no ha bajado para hacer amigos, sino para presentar su versión renovada de las leyes de Moisés y no todas las preguntas del público le harán gracia. Dios, vamos a decirlo así, es un tanto “capullo” y no duda en ignorar planteamientos que no le son de su agrado y saltar a otro tema, o escudarse en su ‘insondabilidad’, o incluso, hacer pagar a quien sea por una pregunta incómoda. Así que cuidado con lo que preguntas.

‘Obra de Dios’ se presentaba anoche en un patio abarrotado de personas, una tónica que se está repitiendo en todas las representaciones del Festival de Teatro de Comedias de El Puerto, un festival que este año cumple 26 ediciones.

A favor: Los 10 mandamientos nuevos, muy acordes a los tiempos que corren.

En contra: Las personas de los teléfonos móviles. Sí, tú, ése que a pesar de escuchar hasta en dos ocasiones que dejen los móviles en silencio, se empeña en ignorar la petición para tener que correr a apagarlo cuando en medio de la obra le suena el móvil. Hasta dos sonaron anoche en El Puerto, sin contar con quienes lo ojeaban de vez en cuando e incluso contestaban mensajes de Whatsapp.