Las nuevas empresas que se instalen en el ‘El Peral’ tendrán una bonificación del 50% en el IBI

Jaime Álvarez10/11/2017
Arcos aprueba sus ordenanzas fiscales 2018. Los impuestos, congelados durante el próximo año salvo al agua, a la que se aplicará el IPC "consecuente" según el alcalde Gambín ya que afectará exclusivamente a la parte variable de la factura.

Arcos de la Frontera aprobó ayer sus ordenanzas fiscales 2018 y aprobó nuevas modificaciones de ordenanzas de crédito presupuestario en un Pleno extraordinario celebrado en el edificio municipal de la Plaza del Cabildo. Una sesión de la corporación municipal enteramente económica que se celebró para también dar luz verde a algunas inversiones municipales urgentes.

Y es el Ayuntamiento de Arcos no puede aprobar un nuevo presupuesto hasta que solucione el ‘caos’ existente en sus cuentas municipales, con casi 30 millones de euros sin nombre y sin contabilizar de deuda y que la delegación que encabeza María José González Peña tiene que resolver con el Ministerio de Hacienda y con la Seguridad Social, los dos organismos que copan el capítulo de deudores.

Por ello, la Corporación municipal dio ayer luz verde a modificaciones de crédito para realizar obras en, por ejemplo la reparación del muro de Puerta Carmona, que costará alrededor de 20.000 euros. Un dinero que ha sido detraído de la delegación de Turismo, que cuenta con dinero suficiente para poder asumir este dinero sin sufrir problema alguno. Además, también se ha aprobado una modificación de crédito para adquirir dos vehículos para el transporte de los trabajadores municipales que, hasta ahora cargaban el transporte al Ayuntamiento de Arcos.

Los impuestos, congelados durante 2018

La Corporación municipal arcense aprobó ayer las nuevas Ordenanzas Fiscales 2018, con la principal novedad de una bonificación de un 50% en el IBI de aquellas empresas que se instalen en el Polígono Industrial ‘El Peral’ y hagan contratos de trabajo durante este año. Unas ordenanzas en las que, ha asegurado Gambín, “el ayuntamiento hace un esfuerzo enorme” al congelar las mismas durante este año.

El regidor arcense ha asegurado que esta congelación se debe a la situación económica de las familias de Arcos. Sólo subirá el agua durante 2018 a causa del contrato suscrito con Aqualia. De forma similar a otros municipios cercanos a Arcos, se aplicará sobre el tramo variable de la facturación el IPC. Una subida que el Gobierno de Arcos ha “parado” hasta que no había otra alternativa legal.

Tras negociaciones con Aqualia, esta subida sólo afectará al tramo del consumo que realicen los ciudadanos, por lo que según ha explicado Isidoro Gambín sería “una subida que podría suponer de media unos 10 euros al año por un consumo medio”. Una medida equilibrada, según el alcalde arcense, que mantiene su compromiso de congelar los impuestos municipales.

Otra de las novedades de estas ordenanzas fiscales es la bonificación que se realizará a las nuevas empresas que quieran instalarse en la ciudad. Será a través del Impuesto de Bienes Inmuebles, por la que se aplicará un 50% de reducción si la empresa se instala en esta zona de la ciudad y además crea nuevos contratos de trabajo. Una medida de fomento económico a costa de sacrificar parte de las previsiones fiscales municipales pero que servirá para hacer más atractiva la ciudad para las inversiones.