Una bandera no puede taparlo todo…

Artículo de opinión de Eladio Doello Vichi, miembro del Consejo Ciudadano de Podemos El Puerto, tratando el tema del 40 aniversario del 4 de Diciembre de 1977

Estamos a unos pocos días de la celebración del 40 aniversario del 4 de Diciembre de 1977, cuando el pueblo andaluz se ganó el respeto del estado español consiguiendo con su movilización el derecho a votar y decidir a través del artículo 151 su autonomía plena y con los mismos derechos que Cataluña, País Vasco o Galicia.

Esa lucha ilusionante y reivindicativa se selló y ratificó en las urnas el 28 de febrero de 1980 por una mayoría aplastante, que incluso obligó al Estado a modificar dicho artículo para su aprobación por la enorme presión de la sociedad andaluza.

Pero el pueblo depositó toda su fuerza y voluntad en manos de un Partido Socialista que aparcó inmediatamente todas esas expectativas en cajones bajo llave, la mejora de la economía y la confianza volcada en dicho partido terminó de desactivar ese sentimiento y poder de lucha en Andalucía. Las reivindicaciones como la reforma agraria y demás pasaron a “mejor vida”.

Así, 40 años después, la situación de Andalucía en España y en Europa es vergonzante ya que somos la comunidad con mas paro de España, además de otros rankings de todo tipo y no precisamente positivos.

Ahora el PSOE no puede culpar a nadie de la situación insostenible que vivimos después de gobernar de manera ininterrumpida nuestra comunidad desde entonces.

El enemigo de Andalucía no es España es el partido Popular y el PSOE.

Si ahora pensáramos que la solución a todos nuestros problemas es la independencia de Andalucía sería como correr un tupido velo sobre la realidad social y económica no solo ya de Andalucía sino en el conjunto del estado Español y Europeo.

Si la proclamación de independencia solucionara:

-Las altas tasas de paro.

-Una renta per cápita que es la mitad de la de Madrid y una de las más bajas de Europa.

-Los asesinatos de mujeres  por violencia machista.

-La emigración de nuestra juventud titulada y preparada pero sin expectativas de futuro.

-La gran propiedad agraria en manos de la nobleza y de las grandes empresas o fortunas.

-La desigualdad entre hombres y mujeres.

-Las altas tasas de fracaso escolar.

-Las privatizaciones crecientes de servicios públicos, desde ayuntamientos, Junta de Andalucía y del Estado.

-El problema de la vivienda y de la pobreza energética.

Si solucionara todo esto, los problemas reales de nuestra tierra y de nuestra gente, entonces lucharía por la independencia.

Otra cosa es defender la soberanía y el autogobierno en pro de situarnos en las mismas condiciones que el resto de países o regiones del Estado, el reconocimiento de la pluralidad y diversidad que existe no solo en el estado Español sino incluso dentro de Andalucía.  Reclamar derechos iguales y obligaciones compartidas. Andalucía como la que mas.

Seguir el camino de la Asamblea Nacional Catalana seria no haber aprendido nada. La propuesta de una Asamblea Nacional Andaluza sería un un acto de fe, que haría creer que hay que defender la independencia para que los problemas enumerados mas arriba desaparecieran como por arte de magia.

Debemos centrarnos en la defensa de los derechos y libertades en común y de manera amplia, garantizar el acceso a la vivienda y a los suministros básicos, a la educación, a la igualdad, a obtener un trabajo o una renta básica que permita vivir con dignidad. Proponer la unión en base a estos objetivos puede ser la mejor manera de unir y vertebrar una lucha de los y las  de abajo, estén en Huelva o Lleida, contra los de arriba, estén en Andalucía o Luxemburgo.