El gobierno local bloquea el 85% de las medidas de Izquierda Unida en el presupuesto de 2017

Ana Fernández y Raúl Ruiz-Berdejo en rueda de prensa. Foto: MJ Romero

El gobierno local de Jerez tiene cada vez más complicado el que sus socios de investidura den un sí abierto al presupuesto de 2018, que aún está en la fase previa al borrador final a pesar de que el PSOE quería llevarlo a Pleno el pasado mes de enero.

Los concejales de Izquierda Unida, Ana Fernández de Cosa y Raúl Ruiz-Berdejo, han puesto sobre la mesa cinco ‘líneas rojas’ necesarias para que el gobierno socialista de Mamen Sánchez reciba el apoyo de esta formación en el pleno correspondiente. Estas condiciones surgen a raíz de un “incumplimiento” con esta formación por parte del ejecutivo local respecto a las medidas que Izquierda Unida incluyó en los presupuestos de 2017, donde según Ruiz-Berdejo sólo se han cumplido un 15% (el relativo al plan de Cultura alternativa con el Festival de Intramuros y el proyecto de peatonalización de las Angustias).

“No vamos a permitir que el gobierno local se cachondee de nosotros ni del conjunto de los jerezanos. Después de un profundo análisis, llegamos a la conclusión de que el grado de incumplimiento del PSOE, de bloqueo a las medidas incorporadas por Izquierda Unida supera el 85 por ciento”, ha denunciado el concejal de izquierdas en rueda de prensa. Frente a esto, desde la formación se han planteado el sentido de presentar propuestas a los presupuestos para que luego no se ejecuten.

Estas cinco condiciones (necesarias si el gobierno quiere el sí de Izquierda Unida) pasan por reconocer la gestión pública del agua del Ayuntamiento de Torrecera en dicha pedanía, acabando así con la ‘guerra abierta’ entre Aquajerez, esta formación y el Partido Socialista. Otra medida es el inicio del expediente para la constitución en pedanía de Cuartillos, un proceso que fue aprobado en pleno y que según Raúl Ruiz-Berdejo, el gobierno “está bloqueando”.

Poner en marcha el necesario Plan de Pobreza Energética, propuesto por Izquierda Unida en los presupuestos de 2017, y que incluía un diagnóstico previo de la situación de la ciudadanía – que aún no se ha hecho- es la tercera condición planteada por esta formación. El plan de desarrollo rural, para el que hay una partida de 150.000 euros y que también se encuentra “bloqueada”, y la firma definitiva con las trabajadoras de la ayuda a domicilio, son el resto de medidas de Izquierda Unida.

Todas ellas ya han sido planteadas al gobierno de Mamen Sánchez y ambos concejales de izquierdas han asegurado que tienen “voluntad de hacerlo”, aunque el proceso para algunas de ellas puedan tomar más tiempo del existente para aprobar y ejecutar el presupuesto local de este año. Para la formación todas ellas son aplicables y no imposibles, por lo que el gobierno tiene por delante la tarea de iniciar todas ellas si quiere contar con la opción de Izquierda Unida como apoyo.

De hecho, la formación ya ha presentado diversas propuestas para incluirse a los presupuestos de 2018, un documento que Raúl Ruiz-Berdejo ha dejado claro, no se siente responsable del retraso que se pueda producir para aprobarlos, ya que la responsabilidad es del gobierno local “por no cumplir sus compromisos con el resto de formaciones”.