‘The Party:’ Una Fiesta Con Muchos Globos Que Explotar

Valoración: 3´5 Butacas sobre 5

Tras estrenarse en el prestigioso festival de Berlín en 2017 y ganar el premio de mejor actriz secundaria (Emily Mortimer) en los premios British Independent Film Awards, llega a nuestras pantallas The Party, la nueva película de Sally Potter, que ya sorprendió a medio mundo (no a España,donde aún esperamos su estreno) con Ginger & Rosa hace seis años. En esta ocasión nos invita a una fiesta de 71 minutos en la que cada uno de los que nos atrevamos a asistir disfrutaremos de un parque de atracciones donde no falta de nada: desde la noria hasta el tiro al plato, pasando por una montaña rusa sin fin. Una montaña rusa donde la comedia y la tragedia comparten el helado más gélido y el algodón de azúcar más dulce, donde los columpios son de subida y de bajada y el tiovivo es de un sólo viaje.

Tal vez esta última atracción, la del tiovivo, es la que hace que la fiesta no acabe siendo del todo perfecta, pues durante un tramo de la cinta, la trama se vuelve algo repetitiva, anclada en su propio arnés (no olvidemos que han puesto los límites propicios para que el público no vuele en caída libre), quedándose en cierto momento sin nada nuevo que decirnos. Afortunadamente, antes de llegar a esa atracción (una de las últimas del recorrido que hacemos), podemos sumergirnos en los altibajos emocionales en los que viajamos tanto los invitados de la fiesta como los anfitriones, unos anfitriones con nombres y apellidos muy conocidos por los presentes: Patricia Clarkson, Emily Mortimer (estas dos actrices presentes en la última triunfadora de los Goya: La librería), Cillian Murphy, Kristin Scott Thomas, Timothy Spall, Bruno Ganz y Cherry jones. Todos ellos, del primero al último, nos harán sentir angustia,claustrofobia,irritación, dolor,rabia, impotencia y tristeza, pero también alegría, sorpresa, hilaridad, intriga, empatía,nostalgia y satisfacción. Todo cabe en esta corta pero intensa visita.

Con claros referentes en el cine reciente como Un dios salvaje (Carnage,Roman Polanski,2011) o Agosto (August: Osage County, John Wells,2013) y con un elegante blanco y negro que nos acompañará toda la cinta (acorde al contraste que supone la película en sí misma), The party  no elude el modo teatral de sus predecesoras (más bien lo potencia) ni su condición de obra in crescendo,dejando caer la lluvia poco a poco hasta que rebose el cubo que contiene el agua, lo que hace que el espectador no pierda interés de la historia que nos propone Potter (al menos hasta que llega el tiovivo). Así pues, gustará al amante de las emociones fuertes, al que no le importe pasar de la pesadumbre a la euforia en cuestión de segundos y al que disfrute de las historias de calado lento pero seguro. No agradará tanto al fanático de los relatos de gran velocidad y fútil furia.

En definitiva, The party es una fiesta a la que no todo el mundo está invitado, pero quien acepte la propuesta tendrá muchos globos que romper y muchas atracciones en las que montar.