La eternidad de ‘La Paula’

La locura por amor, la pasión por un cuadro. La mirada de ‘La Lupi’ sobre el cuadro de ‘La Paula’ cobró vida sobre el escenario del Tetro Villamarta. Un trabajo de inspiración personal y de interpretación por parte de la bailaora donde reflejó su mundo interior, repletos de sentimientos hacia ‘La Paula’.

‘La Paula’ fue un trabajo personal. Un cuadró que se pintó a través del cante de El Galli y Manuel Tañé, además de la profesionalidad de Chelo Pantoja que desbordó fuerza y ímpetu en el rol de una madre que se desvive por su hija. María Terremoto destacó en una saeta interpretada con garra, y que fue sin duda uno de los mejores palos de la noche.

Fotografía: Festival de Jerez / Javier Fergo

‘La Lupi’ desbordó vida y pasión por lo que hace, interpretar y bailar, en una noche en la que el publico no se contagió tanto como en otras citas anteriores, pero a los que se les dio la baza de disfrutar del espectáculo más de cerca, cuando El Galli y Tañé rompieron la cuarta pared escénica para cantar desde el patio de butacas.

Se notó el trabajo de investigación realizado por ‘La Lupi’, la cual como contó en rueda de prensa previa, fue absorbida por la expresión de los ojos y la pasión de ‘La Paula’, una pasión que terminó por volverla loca, de amor y pasión por un sentimiento llamado flamenco, capaz de enamorarla por el ritmo de Juan de Juan. El bailaor estuvo inmenso, derrochando garra y fuerza en su aparición y haciendo vibrar a un público que pedía más.

La monotonía del espectáculo se levantó de golpe con la doble aparición de Miguel Poveda. El destello del cantaor catalán no estaba esperado y fue una de las mejores guindas de la noche, en una cita que pudo ser más pero que cumplió con lo establecido, hacer eterno el recuerdo de ‘La Paula’.

Video cortesía de: boasorte.es / Javier Aguilar