“Andalucía, sin complejos”

Antonio Saldaña es candidato a la alcaldía del Partido Popular de Jerez y Parlamentario andaluz

En estos días usted escuchará a muchos llenarse la boca con Andalucía y con la necesidad que tiene nuestra tierra de progresar a pesar de los demás. “Ni más que nadie pero tampoco menos que nadie” es la típica expresión que seguramente leerá y oirá en discursos, mensajes y tertulias pseudopolíticas. Como si los andaluces tuviésemos que estar continuamente excusándonos de que nuestra tierra no tenga el grado de desarrollo de otros territorios de España y el problema radique en un trato discriminatorio venido de fuera. Flaco favor le hacen a Andalucía quienes no reconocen su culpa y no ponen remedio a los problemas.

Decir que Andalucía no es, a día de hoy, menos que nadie es faltar a la verdad. Pero no por culpa o extraña característica intrínseca de los andaluces sino de quienes nos llevan gobernando años desde la indolencia, hace cuarenta años. Mientras no seamos capaces de disminuir los niveles de desempleo en nuestra tierra sí seremos menos que el resto. Mientras tengamos los peores resultados educativos de España sí seremos menos que los demás. Mientras tengamos que devolver fondos europeos porque la administración autonómica no tiene capacidad de invertirlo no estaremos al mismo nivel que el resto. Mientras Andalucía sea una de las comunidades autónomas de España donde más impuestos se pagan siempre seremos menos atractivos que el resto. Mientras el hospital de nuestra ciudad, la primera en población de la provincia de Cádiz y la quinta de Andalucía, no tenga una UCI pediátrica nadie nos puede convencer de que somos igual que el resto. Podemos hacer dos cosas; o creernos las palabras vacías o ponernos manos a la obra para solucionar nuestros problemas. Y en esa empresa hace falta un cambio.
Parece que a los actuales dirigentes de la Junta de Andalucía les va bien avivando la Andalucía acomplejada. Mientras sólo se lamentan mantienen el Parque Tecnológico Agroalimentario paralizado, a Jerez sin la Ronda Sur, sin los centros de salud en la zona norte y en la zona centro. Mientras airean sus plegarias contra la nada, tienen la residencia de mayores de la Granja con cinco plantas cerradas, el centro de formación ocupacional de San Juan de Dios cerrado o una ciudad de la justicia fantasma para Jerez. Es imposible pensar que somos menos que nadie si nos falta de todo, durante todo el tiempo.
Pero somos mayoría los que queremos una Andalucía sin complejos. Una Andalucía y una ciudad de Jerez bilingüe y receptora de turistas. Un Andalucía sin que los discursos del 28 de febrero estén llenos de reivindicaciones a un resto indefinido de España en el que los malos políticos parecen proyectar el origen de sus problemas. Yo quiero una Andalucía en la que tomemos conciencia de nuestros problemas y seamos nosotros mismos los planteemos y ejecutemos las soluciones. Una Andalucía sin regímenes políticos que se alargan como una dictadura. Queremos una Andalucía que grite a boca llena viva España, porque Andalucía no se entiende sin España y España no sería España sin Andalucía. Yo quiero una Andalucía donde una persona pueda tener las mismas oportunidades que cualquier otro español con independencia de sus orígenes sociales y económicos y donde el esfuerzo, el mérito y la capacidad sean los principales requisitos para alcanzar el éxito. Una Andalucía solidaria pero libre de cadenas y donde la libertad e independencia financiera de las familias les permita no depender de nada ni de nadie. Una Andalucía llena de universitarios, de gente trabajadora, de gente que sea feliz y disfrute mucho con las pequeñas cosas. Una Andalucía de la que sentirnos orgulloso por su sanidad y su educación. Queremos una Andalucía a la altura de lo que merecemos los andaluces.

En Andalucía, la Junta está acomplejada. Sólo pide y no está dispuesta a dar, le sobre soberbia y le falta talento. Así que más allá de celebrar nuestro día, pongámonos a trabajar, acabemos con el régimen político que nos lastra y gritemos a los cuatro vientos: que viva España, viva Andalucía y viva Jerez. Sin complejos.