Butaca y ButacónProgramas

‘La Muerte de Stalin’: Un reloj tan efectivo como desatinado

0

Valoración: 3 Butacas sobre 5

Basada en el cómic homónimo de Fabien Nury, llega a nuestras pantallas La muerte de Stalin, una sátira sobre los días anteriores y posteriores al fallecimiento del secretario general de la URSS y la elección de su sucesor. Con un premio British Independent Film Awards para el actor secundario Simon Russel Beale (nada desdeñable teniendo en cuenta que Sam Rockwell, intratable en la mayoría de premios de este año, competía por ese galardón), la película dirigida por Armando Ianucci imprime de humor negro cada fotograma de sí misma, regalándonos algunos chistes y chascarrillos ingeniosamente efectivos y muchos otros simplemente efectistas, haciendo que la película que nos ocupa no llegue a una perfección que no pretende, pero tampoco a una regularidad que nunca alcanza, pues hacía tiempo que el que escribe estas líneas no veía una película tan desigual. Indudablemente, estamos ante una obra dividida en dos mitades muy diferenciadas al igual que diametralmente opuestas. Si la primera parte de la película es graciosa, ágil y amena, la segunda es lenta, larga y falta de interés, haciendo que el conjunto se nos presente algo pesado, pues sus 106 minutos se antojan más cuantiosos de lo que son e innecesariamente dilatados.

Pero si obviamos sus fallos de ritmo y su irregularidad, lo que nos queda es una comedia estilosa, muy por encima de las que suelen acaparar las multisalas, donde los actores, desde el mencionado Simon Russell Beale hasta Steve Buscemi, pasando por Jason Isaacs, Olga Kurylenko, Jeffrey Tambor y compañía, brillan con luz propia, haciendo las mejores versiones posibles de sus personajes, muchos históricos, algunos inventados y todos imprescindibles para sacar adelante la historia que nos quieren contar.

Cuando los productores franceses Yann Zenou y Laurent Zeitoun, especialistas en exitazos como Intocable (Intouchables,2011) y C´est la vie (Le sens de la fête,2017), eligieron a Iannucci como director, sabían lo que hacían, pues tanto sus precedentes en televisión como en cine (sobre todo la fabulosa In the Loop) están plagados de personajes irónicos, cínicos e incompetentes, adjetivos que junto a los de caricaturesco, sarcástico y satírico-burlesco se pueden atribuir sin ningún remilgo a los personajes de La muerte de Stalin, una película donde es letal cuando la negritud de su humor impregna el aire que se respira en ella y tedioso cuando el film se pone su traje más dramático-histórico.

En definitiva, las piezas del mecanismo de este reloj funcionan a la perfección (cuando funcionan). Una pena que no siempre marque la hora correcta.

Te gustará también

Comments

Comments are closed.