Crítica de ‘Tomb Raider’: “Sin duda, la más fiel a la saga de videojuegos. Eso es maravilloso para tu nostalgia pero, por ende, no muy buena noticia para la historia”

Valoración: 3 Butacas sobre 5

Y es que Tomb Raider y su protagonista, Lara Croft, nos han hecho flipar a toda una generación, desde aquel mítico enfrentamiento en la Playstation contra ese Tyranosaurus que salía al principio del juego.  Desde entonces, ya fuimos cautivados.

No por las curvas de la protagonista y eso era lo bueno incluso en aquella época. Nos molaba Lara, porque era la mejor Ninja Warrior colgada de cada saliente y escalando cada pared. Porque tenía fuerza, carácter y misiones que cumplir. No entrabamos al debate, era el personaje principal, y nos encantaba ser ella.

La película sin duda rescata eso, pues no explota lo que pretendían las anteriores con una hipersexualizada Angelina Jolie. Aquí vemos a una heroína, sin planos detalles de pechos, curvas y miradas lascivas. Lo más corporal que ves es que la Vikander se ha hartado de hacer abdominales y eso es Lara Croft. Acabar con una camiseta comida de mierda y la piel llena de arañazos ensombreciendo al mismísimo John McClane, eso es Lara Croft.

En este ejercicio Alicia Vikander demuestra fuerza, valentía, un perfil acorde a la Lara que nos cautivó. Es bonito además asistir al nacimiento del personaje, con su búsqueda de sí misma intentando encontrar a la aventurera que lleva dentro.

Pero ni es Bruce Wayne, por citar a un rico que utiliza su tiempo libre y economía al bien universal, ni es Indiana Jones. Y hablo de cine, no de videojuegos. Porque si de algo adolecieron siempre los videojuegos de la saga es de historia en sí misma.

Que molaba pegar tiros a dinosaurios y cocodrilos gigantes, SI.

Que molaba escalar paredes y agarrarse a barrotes como la mejor Ultimate Beastmaster, SI.

Que molaba resolver acertijos y puzles imposibles, SI.

Pero molaba hacerlo a través de las manos de Lara con las tuyas pegadas al mando de triángulos, cuadrados y círculos. Sentarte al cine a verlo ya es otra historia, ¿por qué? Porque hace falta chicha, algo original, historia en sí misma.

Esto no va de hombres y mujeres, sencillamente, nada hasta ahora ha conseguido superar a Indiana Jones y punto. Y aunque convirtamos al sucedáneo en un tío o tía atlético capaz del mejor parkour y técnicas de ninjitsu  seguirá sin molar tanto como Indiana. Y además, creo que copiar clichés ya desgastados del género no nos ayuda a empatizar más con sus predecesores.

Porque ya estamos cansados de que siempre hay un piedra cerca cuando el enemigo te está estrangulando, de que siempre algo se cae cuando pensabas que estabas a salvo (como un avión en una catarata), de suelos que se desprenden hasta el último momento  y que siempre hay un tonto o dos que subestima el poder de lo que busca y le sale caro. Si a eso le sumas el reencuentro paternofilial entre padre e hija exploradora, que no nos recuerda nada a Indi ¿verdad?, pues sientes que ves más de lo mismo con mejores efectos especiales. Que veremos si envejecen tan bien como los de Spielberg.

Cierto es que como dijo Rachel Weisz, no hace falta hacer James Bond femenino, hace falta hacer personajes femeninos genuinos y auténticos y cierto es que Lara Croft es uno, pero no sé si mas allá del videojuego, porque en el séptimo arte sigue siendo la versión femenina modernizada de Indi. También el Robert Langdon de ‘El código Da Vinci’ y el Benjamin Franklin de ‘La búsqueda’ se estrellaron contra el mismo muro llamado Doctor Jones.

A destacar, como un excelente reparto encabezado por la maravillosa Alicia Vikander y el magnífico Dominic West consiguen sacar oro de roles muy encorsetados y 100% previsibles. He de decir que soy muy fan de Walton Goggins, desde que una misma semana le viera trabajar tanto en Malditos Bastardos como en su rol transexual de Hijos de la Anarquía, pero es que su malvado está tan mal dibujado y tan plano que pierden absoluto interés sus intentos, si es que los tiene, por salvarlo.

En conclusión, aunque sea por las trampas 100% Tomb Raider, el espíritu heroico de su protagonista tan bien rescatado del original y el viaje hacia nuestra nostalgia te diría, pégate el homenaje de verla. Pero si hablamos de cine, mejor desempolva la Play antigua y vuelve a jugar a los juegos.