‘Quijotescas’, el empoderamiento femenino de la obra de Cervantes

Quijotescas se representará el próximo 14 de abril en el Teatro Municipal de Guadalcacín, a beneficio de Cáritas
Elisa Constanza Zamora firmando uno de los ejemplares de ‘Quijotescas’. Foto: MJ Romero

Las mujeres de El Quijote gozan de una gran personalidad, son “personajes fuertes” y también “empoderadas”. Eso es lo que explicaba ayer la dramaturga Elisa Constanza Zamora durante la presentación de su último libro, Quijotescas (Ensoñación barroca o la locura de un cuerdo), en la Academia de San Dionisio de Jerez de la Frontera.

Y es que, a través de las páginas de su libro, Zamora otorga a los personajes femeninos de este Quijote, el protagonismo que merecen y que quizás pasaron desapercibidas por quienes se hayan asomado a la obra más universal de la literatura española y de Miguel de Cervantes.

La obra teatral corta de Elisa Constanza propone al lector un “juego metaliterario” donde Cervantes mantiene conversaciones con las mujeres de El Quijote, como Quiteria, Altisidora o la propia Dulcinea, y con personajes del mundo de las letras como Sor Juana Inés o “el Gracioso” de Lope de Vega, que viene a esta “ensoñación” a tratar de ‘fastidiar’ al autor español, recordándole su proclamada “enemistad” con Lope.

Durante la presentación celebrada ayer, la autora explicaba que su Quijotescas nació con la idea de homenajear a la obra de Cervantes en su cuarto centenario, un libro muy arraigado a su vida e infancia gracias a sus abuelos. Éstos, relataba ayer, le contaban la historia de Quijote y Sancho como si de unos habitantes más de su pueblo se tratasen. Era tal la inocencia de Elisa Constanza por ese entonces, que incluso llegó a “enfadarse” con su abuela al descubrir en segundo de EGB que ambos eran personajes ficticios de una novela de caballerías.

Pero al final, Zamora consiguió “perdonar” a su abuela y también a Cervantes. Cuando se sumergió en su obra, descubrió que éste tenía una “bondad natural” que no tenían los escritores de su época, que él era capaz de “resituar” a la mujer en la historia como no lo hacían los textos coetáneos a él. En el Renacimiento, explicaba en la presentación, “se inicia una época en el que las mujeres aparecen definidas casi como demonios”, mientras que Cervantes en su Quijote las dota de “dignidad” y “resitúa los valores femeninos” olvidados por ese entonces.

Esta original obra -la de Quijotescas-, brinda una lectura de género de El Quijote, al que la autora se aproxima con las gafas violeta, además de “actualizar” un clásico de la literatura española, otorgándole un valor importante desde el punto de vista divulgativo y docente.

Quijotescas, editado por Torremozas, incluye además varias ilustraciones del artista Pedro Carmona Ortegón, quien en un principio sólo iba a diseñar la portada pero que fue creando una serie de imágenes que animan al lector a adentrarse aún más en esta lectura.

Elisa Constanza Zamora es profesora de Lengua Castellana y Literatura en Jerez de la Frontera (Cádiz), pero también es poeta, dramaturga y directora de teatro. Ha escrito diversos artículos sobre literatura, música, feminismo y coeducación, y es la autora de obras como “Platero y ella” (2014), “Del lenguaje de las caracolas” (Premio Pilar Paz Pasamar en 2006) o “Voces desde el telar y un perchero”.