‘Un Lugar Tranquilo’: “Silencio, fascinante silencio; menos no es más, lo es todo”

Sergio Milán16/04/2018

Valoración: 5 Butacas sobre 5

Una vez más me reafirmo. Pocos directores y directoras, como aquellos que han pasado por la interpretación anteriormente, consiguen el maravilloso resultado final en sus personajes de semejante manera. Películas cimentadas en actores y actrices libres para jugar y crear desde las herramientas que los rodean, capaces de centrarse al 100% en el conflicto que atacan en cada escena. Si no, mirad el cine de Clint Eastwood y veréis que llevo razón.

John Krasinski saca toda la artillería al respecto,  porque sabe que si en algún lugar el actor habita en la gloria de la creación, es en aquello que no es la palabra. Los actores y actrices son los guionistas de los silencios, de las contingencias, del uso del entorno como generador de conflicto… Y esta película es un homenaje a ello.

No sé si Krasinski tiene algún parentesco lejano con Hitchcock, pero madre mía, como si se hubiera criado viendo su cine entre desayuno y merienda. Es como si cogieras la angustiosa y antológica escena de Los Pájaros quietos en el porche e hicieras una película de hora y media con ella.

Desde su secuencia inicial ya nos declara sus intenciones. La angustia no está en lo que ves, sino en lo que evitas a toda costa que aparezca. En este caso el silencio absoluto es lo único que te salvará y vaya manera de jugarlo.

Cada secuencia mejora a la anterior. Te dices “Si esto empieza así, ¿dónde va a acabar?”; pero amigos,  creedme, hay mucho más por explorar y seréis testigos.

Una sala llena hasta la bandera que no ha querido ni toser en toda la película para así no romper el maravilloso clima creado. Que manera de emocionar, que manera de sufrir, que manera de jugar el suspense, que manera de interpretar de todos, desde la incombustible Emily Blunt (qué secuencia la que ve desde las escaleras a la bañera, por el amor de dios), pasando por el propio Krasinski hasta llegar a los dos maravillosos Noah Jupe y la que para mi es el enorme descubrimiento, Millicent Simmonds, sin palabras, nunca mejor dicho.

Hacía años que no se me encogía tanto el corazón. He salido con dolor de musculatura general, después de pasarme contraído y apretando los puños toda la película.

Un homenaje fascinante al uso del entorno como herramienta interpretativa donde hasta respirar da miedo.  Me ha recordado, de hecho, a ese título reciente titulado ‘No Respires’, pero ni punto de comparación. Son 2 ligas diferentes.

Una vez más, soy feliz de ver con qué poco se puede lograr tanto. La película, a priori, se muestra muy económica, minimalista diría, y al mismo tiempo nunca perdemos la sensación de estar ante un taquillazo con mayúsculas.

Una película que nos cala y nos hace ver con claridad el sobre estímulo sonoro al que estamos sometidos diariamente hasta el punto que demandando la propia película con el mayor de los gritos, el que no se da, que nos mantuviéramos callados para no romper la magia, alguno de los críticos en la sala no ha podido evitar hablar con el de al lado. Ojalá eso hubiera significado un final atroz, como en la película. Ese es el mensaje que extraigo: “Aunque signifique el más absoluto perjuicio para ti y los que te rodean, no puedes evitar hacer ruido”

ANTOLÓGICA. MARAVILLOSA. IMPRESCINDIBLE. UNA NUEVA VISIÓN.

“Un lugar tranquilo” te deja sencillamente al borde del infarto.

Post: Es una peli que en sí misma ya está adaptada para sordos, salvo por que nos faltarían unas cuantas acotaciones textuales de algunos sonidos, pero me ha apetecido tremendamente vivirla desde la audio-descripción, tiene que ser otro viaje hacia el suspense-narrado acojonante.

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