España y Alemania arman un frente común para parar las “tendencias racistas” de algunos países europeos

Foto: Prensa Palacio de la Moncloa

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y la Canciller alemana Ángela Merkel han mantenido un almuerzo de trabajo en Sanlúcar de Barrameda. El conocido Palacio de los Guzmanes, la actual sede de la Fundación Casa Medina Sidonia, ha sido el escenario de esta reunión informal de trabajo que se ha celebrado en un ambiente de cordialidad y colaboración máxima, la tónica reinante en las relaciones entre ambos países.

Poco antes de la una de la tarde llegaba el presidente Sánchez acompañado de su mujer, Begoña Gómez, al palacio sanluqueño. A su llegada, al menos 20 manifestantes recibieron a la pareja presidencial reclamando voz entre otros a la situación social de la ciudad protestando sobre todo al desalojo de pisos ocupados en Sanlúcar de Barrameda y el derecho a una vivienda digna. Una manifestación que se encendía a pocos metros de la entrada al palacio a la llegada del Presidente, entre fuertes medidas de seguridad. Por su parte pocos minutos después llegaba puntual a su cita la Cancillera alemana Ángela Merkel y su marido, que han posado junto al matrimonio Sánchez-Gómez ante más de 100 personas entre periodistas y curiosos.

Entre los temas tratados en la rueda de prensa uno sobresalía en la agenda: la migración. Andalucía es puerta de entrada de migrantes por el Campo de Gibraltar. La situación en algunos puntos de Cádiz es ya crítica, con centros de acogida saturados. A este respecto España y Alemania han sellado una alianza estratégica clave con la que quieren contraponer un frente, en el que cuentan también con Francia y Portugal, ante los extremismos europeos con una clara referencia a gobiernos como el italiano. Ambos países han anunciado un apoyo mutuo en la gestión de los flujos migratorios.

“El racismo no es un valor a conciliar”

Una política conjunta que será “trasversal” y donde tendrá un importante papel la cooperación entre países de origen y de tránsito, con las miras puestas a Marruecos: principal puerto de salida. Sánchez ha destacado en rueda de prensa la importancia de reforzar los lazos y la colaboración con Marruecos, uno de los principales socios para la UE, para poder controlar los flujos migratorios. Ambos gobiernos apuestan también por reforzar la cooperación con África y los llamados movimientos secundarios. La primera autoridad alemana ha apostado por el diálogo con el resto de países que conforman la Unión para luchar contra las “tendencias racistas”. Merkel cree que para conseguir reorganizar la repatriación de manera conjunta hay que eliminar cualquier política de índole racista.