Butaca y ButacónProgramasSSIFF 2018

Las crónicas de San Sebastián. Día 7: De pintxos, fans y cine realista

0

Cuando afrontamos la antepenúltima jornada del festival es momento para detenerse en uno de los factores claves para permitir la labor informativa tanto de este como de cualquier medio: los pintxos. Manjares de la gastronomía donostiarra servidos en tamaño reducido pero nutrientes inconmensurables. El motor que mantiene con vida a periodistas, agentes de prensa y, seguramente, a actores y directores.

Porque no, las estrellas no se alimentan solo del aliento de sus seguidores. Y eso que no es precisamente pequeño, como comprobamos con la visita de Timothée Chalamet en la presentación de Beautiful Boy, y ahora con la llegada a San Sebastián de la antigua estrella crepuscular Robert Pattinson para presentar la radical High Life. Ojalá ver la cara de muchas de sus seguidoras al encontrase ante semejante película. Pero entre pintxos y fans también hay espacio, por supuesto, para el cine. Y además para un cine realista y (en su mayoría) de quilates.

‘Entre dos aguas’ (Sección Oficial)

12 años después de retratar de la forma más certera posible la infancia en Cádiz con La leyenda del tiempo (una película que tenía a Camarón y el flamenco como ejes principales), Isaki Lacuesta retoma la historia de los hermanos Isra y Chehíto con la igual de natural y emocionante Entre dos aguas. Una cinta que nos sitúa en la situación  actual de los hermanos, uno recién salido de la cárcel y con una vida en ruinas. El otro recién llegado de una misión militar internacional.

Los hermanos Romero  son la guía de este mosaico de la realidad de una zona y un país devastados, de una juventud rota. Pero que no por ello pierde su humanidad. Una película de nuevo naturalista y en la que es muy complejo discernir lo real de lo ficticio (y eso es lo único que puede jugar en contra de que un inmenso Israel Gómez Romero se haga con la Concha de Plata al mejor actor). Es lo que ocurre cuando cada plano está lleno de tanta realidad y humanidad. La misma que transmiten Lacuesta e Isra en las fantásticas (aunque por problemas de organización demasiado cortas) entrevistas que nos regalaron.

‘Trote’ (Zabaltegi)

Moviéndonos de Cádiz a Galicia, Trote también ofrece una mirada cercana y naturalista. Aunque en este caso con un enfoque algo más crudo. La ópera prima de Xacio Baño, ambientada en un mundo de hombres (y caballos), tiene como protagonista a una mujer que trata de resistir en él: una María Vázquez que realiza una interpretación tan sutil como poderosa. Y aunque la película comparta solo la primera de estas dos cualidades, Trote es un interesante primer filme en el que destaca la capacidad de Baño de hacer sentir el estado físico de los personajes, desde el dolor hasta el deseo.

‘Baby’ (Sección Oficial)

También tiene un cierto toque realista la china Baby, de Liu Jie. Una cinta en la que una chica que debe abandonar su casa de acogida se propone convencer a unos padres de que no dejen morir a su bebé enfermo. Aunque la película no es el telefilme que podría salir de tal argumento, Baby tropieza al reiterar una y otra vez las mismas situaciones y conflictos. No hay evolución ni de la historia ni de los personajes, y la única percepción que cambia en el espectador es acerca de la protagonista: al principio no nos importa demasiado y al acabar los (eternos) 96 minutos de película resulta un personaje sencillamente insoportable. La realidad, sobre todo si es mostrada con tan poca convicción, no siempre es suficiente.

‘The Sisters Brothers’ (Perlas)

Y de la realidad al género más cinematográfico de cuantos existen: el western. Pero The Sisters Brothers, el nuevo trabajo de Jacques Audiard (Un profeta), no es una peli de vaqueros al uso. La cinta rehúye los códigos tradicionales del género al mismo tiempo que le muestra admiración. Y ese juego de códigos no es tan obvio y descarado como en el cine de Tarantino, sino que se aplica más a la construcción de personajes, a la forma de mostrar la violencia o incluso a la conclusión de la historia. En The Sisters Brothers surgen las amistades cuando deberían surgir las rivalidades, y los grandes momentos están reservados a sinceras conversaciones en lugar de a explosiones violentas (que la hay, y cruda además, pero casi nunca llega cuando y como uno esperaría).

La película se acaba configurando como una fascinante mirada a la masculinidad, a la fraternidad y a los pequeños placeres en los que encontrar la felicidad (el punto quizá más tradicional). Todo ello engrandecido por un inmenso reparto compuesto por Joaquin Phoenix, Jake Gyllenhall, Riz Ahmed y un John C. Reilly que ha conquistado San Sebastián con su sombrero vaquero y su entrañable cara de bonachón. Y no hay mejor representación de lo que es la película que esa combinación.

‘Cómprame un revólver’ (Horizontes Latinos)

Julio Hernández Cordón es un inclasificable autor guatemalteco afincado en México que ha ido ganando peso en el circuito festivalero. Suyas son la loquísima y musical Las marimbas del infierno y la tan poética como callejera Te prometo anarquía. El cineasta presentó, acompañado de parte del equipo técnico, su nueva cinta: Cómprame un revólver, una distopía que presenta un México dominado por el narcotráfico en el que apenas quedan mujeres. La cinta presenta la gran seña de identidad de Hernández Cordón: no hay señas de identidad, solo rareza y mezcla de géneros y estilos.

Sin un tono definido, la película se mueve entre la ciencia ficción feminista (el propio director reconoció en el coloquio posterior la influencia de Mad Max: Furia en la carretera) y el cine infantil escapista con más mensaje del que aparenta (véase Cuenta conmigo). Cómprame un revólver arriesga al componerse de cinco o seis grandes secuencias alargadas, de modo que si una falla o no logra conectar con el espectador acaba afectando a todo el conjunto, dando pie a un filme algo irregular. Una rareza salpicada de grandes momentos visuales y agradecidos toques de humor, que además encierra un mensaje contundente pero que deja sitio para la esperanza. La ciencia ficción también puede retratar la realidad. Aquella a la que nos dirigimos sin remedio si no cambiamos nuestra realidad presente.

Te gustará también

Comments

Comments are closed.