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Valoración: 2´5 Butacas sobre 5

No sé en vuestras casas, pero en la mía es tradición ver películas navideñas en esta época del año (¿por qué será?). La mayoría de las veces suelen ser películas que Antena 3 pone después de comer para que las familias se echen a dormir un ratito. Pero no solo es la televisión la que se dedica 24/7 a contarnos en todos los espacios que la Navidad ha llegado, las carteleras ayudan mucho a recordarnos que nos vamos a gastar los cuartos comprando zapatillas de estar por casa. Un año más, no podía faltar la película navideña ñoña que a todo el mundo le gusta por el hecho de que es “muy bonita”. Pues aquí está Como la vida misma. Y no, a mí no me lo parece.

En Como la vida misma, el director nos cuenta las vidas de diferentes personas en Estados Unidos y España (sí sí, España) y como sus vidas cambian y se van uniendo con el paso de los años, creando una gran familia intercultural y, al parecer, llena de desgracias por todas partes. Vamos, como la vida misma (lo habéis pillado, ¿eh?). En, el reparto, nos encontramos a gente como Annette Bening (¿cuánto la habrán pagado por aparecer aquí?), Antonio Banderas o Oscar Isaac. Para un fake, pero no amigos, no lo es.

A pesar de ser un subtexto bastante original y de estar más o menos bien planteado, la idea de la película no termina de cuadrar. Nos encontramos con una trama completamente emocional que llega a convertirse en manipuladora, llena de momentos hechos con la única intención de sacarte la lagrimita fácil. Además, cuenta con una trama demasiado irreal y enrevesada, con varios momentos ilógicos que te sacan de la historia.

Es una película fácil, hecha casi con un piloto automático, que no nos da nada nuevo o relevante que haga que nos acordemos de ella. Es la típica película para irte a ver con tu familia en la que tu madre se emociona y dice que es su película favorita del año. Por otro lado, la cinta es predecible. Exceptuando algún momento, no te vas a encontrar con algo que no sepas de antemano que va a suceder. Esto hace que la película, en algunos momentos, parezca tediosa o incluso te parezca larga.

La película está dirigida por Dan Fogelman. Los más seriefilos le conoceréis por ser el creador de This is us, una serie sobre, atención, sorpresa, la historia y las tragedias de una familia a lo largo del tiempo y de las generaciones. Parece que Fogelman no quiere salirse de esa trama en la que se siente tan cómodo y nos regala una película que fácilmente se podría entender como un remake de la serie de la NBC pero en cine. Tiene el mismo tono, los personajes están relativamente bien construidos, pero deja mucho que desear.

En cuanto a los actores, todos en su mayoría están correctamente. Si tuviese que destacar a alguno por encima de otro, diría que Oscar Isaac o Annette Bening (aunque solo salga aproximadamente 20 minutos en pantalla). Isaac realiza un papel interesante, con algún que otro matiz, pero terminas cogiéndole asco según avanza la trama, mientras que Bening está notablemente bien en un papel muy (pero muy muy) secundario.

En conclusión, Como la vida misma es una película decepcionante y hecha sin ganas llena de clichés, momentos predecibles desde el minuto 1 y una trama que tiende a la manipulación en varios momentos. Eso sí, la dirección de Fogelman es correcta y los actores intentan sacar adelante un guion que no es para tirar cohetes.

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