‘Mi Otro Jon’: la celebración de la vida, a pesar de la noticia de la muerte

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La muerte en el cine es un tema que provoca emociones encontradas con el espectador, ya que puede ocasionar un dolor eterno al identificarla con alguna de sus vivencias o, sin embargo, puede crear escenas que acaban convirtiendo ese proceso en algo totalmente cómico, convirtiéndolo de algún modo, en algo que pasa, como cualquier otro suceso del día a día.

Mi otro Jon es de esos filmes que abordan la muerte desde un punto de vista jocoso, pero sin quitarle peso, simplemente genera la risa a partir de la actitud de la protagonista a la hora de enfrentarse a ella. El director consigue muy hábilmente que el espectador incluso olvide que la protagonista al fin y al cabo va a morir, ya que su muerte, aunque es el conflicto que hace que todo lo demás ocurra, acaba siendo un absoluto homenaje a la propia vida. Carmen Maura regala de nuevo al público un papel memorable que generará al espectador ternura, alegría y mucha simpatía.

El largometraje es una comedia con toques surrealistas donde se generan escenas absolutamente hilarantes en ocasiones con algún guiño dramático, pero sin envolver al espectador en la tragedia. Fernando Albizu está en uno de sus mejores papeles de su filmografía y el trío de Marisol Ayuso, María Luisa Merlo y María José Alfonso es digno de subrayar.

El elenco es de cinco estrellas con nombres como Carlos Santos, Olivia Molina, Aitana Sánchez Gijón, Enrique Villén, Mariano Peña, Aurora Sánchez, Macarena Gómez o Ninton Sánchez, entre otros muchos, añadiendo algún cameo absolutamente sorprendente e inédito en el cine español.

 En El séptimo sellode Ingmar Bergman le dice Block a la muerte: “Nadie es capaz de vivir con la Muerte ante sus ojos y creyendo que todo ha de desembocar en la nada más absoluta”. En Mi otro Jon, la protagonista, aun teniendo a la muerte ante sus ojos, es capaz de celebrar a pesar de todo aún más su vida, lo que dejará al espectador con una gran emoción y tranquilidad al ver que siempre se puede ser como ella y como Jon, ya que, sin su cuerpo, no hubiera podido cumplir todos sus propósitos.

El último largometraje de Paco Arango embaucará a quienes quieran emocionarse y será un aliciente para aquellos que a veces les cuesta ver el lado positivo de las cosas.

‘Skinamarink’, la gran apuesta de terror de Filmin para este Halloween

La primera película de Kyle Edward Ball se ha convertido en un auténtico fenómeno de culto en Estados Unidos. Llega a Filmin el próximo 27 de octubre

El próximo viernes 27 de octubre Filmin estrena, en exclusiva en plataformas en nuestro país «Skinamarink», la película de terror de la que todo el mundo está hablando y sin duda uno de los grandes fenómenos del género de los últimos años. Rodada en una semana por Kyle Edward Ball, con 15.000 dólares de presupuesto, ha logrado recaudar más de 2 millones de dólares en Estados Unidos, donde ha sido distribuida por Shudder. Un medio tan prestigioso como Variety la ha colocado en lo más alto del ranking de mejores películas de terror de 2023, por encima incluso del fenómeno «Háblame», y el proyecto «The Science of the Scare» sentencia que es la tercera película más terrorífica de todos los tiempos según la ciencia.

«Skinamarink» es una película absolutamente divisiva: o la amas, o la detestas. El argumento es muy sencillo: dos niños se quedan una noche solos en casa. Sus padres parecen haber desaparecido, así como las puertas y ventanas del hogar, mientras una indefinida presencia llama insistentemente su atención. Ambientada en 1995, la película adopta la apariencia de una vieja cinta de VHS, muy granulada, en la que las formas y contornos apenas se divisan. El film pretende emular las sensaciones que tiene un niño pequeño cuando le asaltan los terrores nocturnos, convencido de que hay un monstruo debajo de su cama o que el montón de ropa sucia que hay en la silla de su habitación es en realidad la silueta de un ser malvado. Los 100 minutos de duración de «Skinamarink» se componen de tomas estáticas largas e ininterrumpidas filmadas desde la perspectiva de un niño y mirando por pasillos alfombrados hacia puertas entreabiertas y la impenetrable oscuridad más allá. 

«Creo que es difícil no identificarse tan profundamente con la historia porque todos hemos sido niños pequeños en algún momento y todos hemos tenido miedo», afirma Ball. El director confiesa haberse inspirado en la descripción que un amigo le hizo del videojuego «Silent Hill 2»: «Hay horas en el videojuego en las que no sucede nada. Simplemente estás caminando sin hacer nada. Y pasado un tiempo todo se vuelve desconcertante y espeluznante. Entré un poco con esa mentalidad a la película». El director aconseja a los espectadores que se enfrenten a «Skinamarink» que diseñen el entorno perfecto para el visionado: «Lo ideal es que la habitación sea silenciosa y esté a oscuras, ver la película de madrugada y con el sonido de los auriculares al máximo». De hecho, Ball cree que ver la película en casa, y no en el cine, puede hacer que la experiencia sea más aterradora. «De hecho», explica, «la mayoría de películas de terror que he visto en mi vida las he visto en casa».

En el tercer número de Fzine, el fanzine de Filmin de edición limitada, la crítica de cine Desirée De Fez, autora del libro «Reina del grito», escribe una carta a Kyle Edward Ball, definiendo así su película: «no se parece a ninguna otra película de terror, no tiene ni el mal de la referencialidad ni el de la coyuntura. Emerge en una realidad paralela. Tiene sus propios códigos y su propio idioma, en el que se cruzan el lenguaje cinematográfico, el de Internet y el del arte experimental». Coincidiendo con el estreno de «Skinamarink», el próximo 27 de octubre, Filmin lanzará el tercer número de Fzine, esta vez dedicado al cine de terror.