‘Toro Salvaje’ regresa a los cines con una espectacular remasterización en 4K

Hablamos con Víctor Paz de Lost and Found, distribuidora responsable de estrenarla en cines españoles el próximo 2 de junio

El 2 de junio se estrena nueva copia restaurada en 4K de TORO SALVAJE, supervisada por Martin Scorsese y Thelma Schoonmaker 

De la mano de LOST AND FOUND y PARK CIRCUS, el 2 de junio se reestrena en los cines españoles TORO SALVAJE en una nueva copia restaurada en 4K, aprobada y supervisada por Martin Scorsese y  su montadora habitual Thelma Schoonmaker, que ganó uno de sus tres Oscar por esta película. 

En TORO SALVAJE, Robert De Niro se unió al director Martin Scorsese para crear una de las obras maestras eternas de la historia del cine. Nominada a ocho Premios Oscar, incluyendo a Mejor Película y Mejor Director, este clásico contemporáneo, calificado por The New York Times como “ambicioso, violento, poético y lírico”, fue elevado por la crítica americana a la mejor película de la década a finales de los ochenta. De Niro, que recogió la estatuilla a Mejor Actor protagonista (su primer Oscar fue como secundario en El Padrino II), interpreta con gran fuerza a Jake LaMotta, un boxeador cuyas complejidades psicológicas y sexuales estallan con violencia tanto dentro como fuera del ring. Cathy Moriarty y Joe Pesci le acompañan en el memorable reparto del filme. 

Basada en el libro del boxeador Jake LaMotta, Raging Bull: My Story, TORO SALVAJE narra la historia biográfica del famoso luchador. Sin embargo, como dice la crítica cinematográfica Christina Newland a propósito del reestreno, la película de Scorsese «se aleja del ámbito del biopic deportivo tradicional para abordar sin tapujos el machismo en un entorno marginal, sin gloria ni ningún afán de glamour. En lugar de la historia redentora que cabría esperar de la vida de un italoamericano criado en las duras y precarias viviendas del Bronx, infestadas de mafias, a principios del siglo XX, el director de Taxi Driver construye un sorprendente y arriesgado filme sobre la masculinidad y la violencia, que no contiene ninguna sensación de victoria o éxito reales».

TORO SALVAJE no es cualquier película para Scorsese. Tras una etapa muy autodestructiva que lo puso en la cama del hospital de gravedad por un consumo excesivo de drogas, la historia de LaMotta se le presentó como una suerte de mecanismo expiatorio a través del arte. Fue De Niro quien le recomendó el libro del célebre boxeador y lo convenció. Se añadió Paul Schrader al guión y el resultado fue este mítico filme. Más allá de lo personal, Scorsese decidió rodarla en blanco y negro porque vio cómo sus primeros filmes se estaban ya deteriorando y perdiendo color. En ese momento decidió que debía salvaguardar su legado, pero también el de otros y de esta idea nació The Film Foundation, organización fundada por el mismo director, dedicada a la conservación, la recuperación, la promoción y la exhibición de cine clásico y restaurado. 

Aprobada y supervisada por Martin Scorsese y por su montadora habitual Thelma Schoonmaker, ganadora de su primer Oscar por este filme (sus otras dos estatuillas también fueron por trabajos con Scorsese, El aviador y Los Infiltrados), esta nueva copia se creó en resolución 4K a partir del negativo de cámara original de 35 mm. La banda sonora original también se remasterizó a partir de la pista magnética de 35 mm. 

El reestreno llega de la mano de LOST & FOUND, distribuidora de reciente creación que tiene por especialidad el cine restaurado, habiendo organizado en los últimos meses un ciclo a la pionera directora húngara Márta Mészáros. Este ciclo pudo verse en distintas filmotecas y salas comerciales de toda España y se encuentra disponible en Filmin desde hace unas semanas. LOST & FOUND también está detrás de la recuperación de Érase una vez…, clásico perdido de la animación española, rescatado recientemente por Filmoteca de Catalunya; y ha trabajado en programas que ponen a dialogar el cine del pasado con el del presente de la mano de realizadores como Helena Wittmann o Cyril Schäublin.

En la próxima edición del Festival de Cannes se estrena Killers of the Flower Moon, otro proyecto muy personal para Scorsese que lleva años intentando levantar y en el que, contrariamente a lo que suele hacer, se ha reservado un espacio como coguionista, cuando su conceptualización suele recaer más en la puesta en escena y esto se lo deja a otros. Es muy raro que firme sus guiones. Aquí repite con su actor fetiche, Robert De Niro. 43 años después, Scorsese sigue siendo relevante para el cine contemporáneo. 

NOMINACIONES Y PREMIOS

TORO SALVAJE obtuvo 8 nominaciones en los Premios Oscar de 1980, incluyendo a Mejor Película y Mejor Director para Scorsese, de entre los que se alzó con la estatuilla a Mejor Actor para Robert De Niro y a Mejor Montaje para Thelma Scoonmaker. Ese mismo año, consiguió 7 nominaciones en los Globos de Oro, de entre las que De Niro también fue el ganador a Mejor Actor. En los Premios BAFTA, Joe Pesci logró el premio a Mejor Actor Revelación y Schoonmaker a Mejor Montaje. El reparto de la película también salió victorioso en los premios del Círculo de Críticos de Nueva York -con el galardón a Mejor Actor para De Niro y Mejor Actor Secundario para Pesci- y en los de la Asociación de Críticos de Los Ángeles, donde, además de De Niro, TORO SALVAJE obtuvo el premio a Mejor película.

‘The boogeyman’: el hombre del saco sale del armario

3 Butacas de 5

Rob Savage dio el salto a la gran pantalla durante la pandemia con Host (2020), una película que apenas alcanza la hora de metraje donde un juego de amigos a través de una videollamada se convierte en una pesadilla aterradora. El éxito de este filme lo catapultó a firmar un jugoso contrato conuna de las productoras de cine de terror estadounidense más importante, Blumhouse. Su siguiente película fue Dashcam (2021), una propuesta desafinada e insoportable que pasó sin pena ni gloria por la pasada edición del Festival de Sitges. Este 2023 estrena su tercera película como director, The Boogeyman, una adaptación del famoso relato de Stephen King. Una película de terror que abraza todos los convencionalismos del género y resulta demasiado explícita en alguno de sus pasajes.

El largometraje sigue la vida de los Harper, una familia de luto porque acaba de perder recientemente a su madre en un accidente de tráfico. El padre es psicólogo y, tras tener una consulta perturbadora con un paciente que se quita la vida, una extraña presencia se apodera de las sombras del hogar. Sus dos hijas, Sadie Harper (Sophie Thatcher) y Sawyer (Vivien Lyra Blair), comienzan a ser perseguidas todas las noches por un monstruo aterrador, The Boogeyman.

El terror siempre ha estado rodeado por una atmósfera traumática. El pasado de los protagonistas y el sufrimiento personal o colectivo siempre ha sido y será el caldo de cultivo perfecto para indagar en lo más profundo del miedo. Propuestas como The Babadook (Jennifer Kent, 2014), Hereditary (Ari Aster, 2018) o The Dark and the Wicked (Bryan Bertino, 2020) son ejemplos de un gran aprovechamiento del trauma como algo más que un mero accesorio narrativo. En estas películas, el trauma no es la excusa perfecta, sino que protagoniza y es la fuerza motriz del relato. Sin embargo, en los últimos 10 años, hemos visto como las películas de este género han abrazado sin miedo este recurso despojándolo de todo valor emocional para utilizarlo como justificación para dar rienda suelta a secuencias de jumpscares y escenas peliagudas sin alma, dando lugar a una especie de “traumaexploitation». The Boogeyman trata de ser Babadook pero tan sólo logra posicionarse como una hermana de Ven a jugar (Jacob Chase, 2020).

La mayoría ha experimentado temor de pequeño cuando las luces de la habitación se apagaban y todo se convertía en una amenaza. El interior de un armario o el hueco de una cama se transformaban en los lugares perfectos para que una figura amenazante, fea y de dudosa moralidad nos atrapase para siempre.Aparentemente nunca pasaba nada, pero el miedo era y es de lo más intenso. El poder de la imaginación es suficientemente potente como para sostener y rellenar espacios vacíos con ocurrencias de lo más aterradoras. En ocasiones, lo que no se ve o se intuye da mucho más miedo que aquello a lo que uno puede ponerle rostro. Si lo muestras, parte del temor desaparece. Este monstruo en concreto, The Boogeyman, es el perfecto amigo de las sombras y no debería salir de ahí. De hecho, dentro de la propia película, da mucho más miedo un armario oscuro o el hueco de la cama que ver al monstruo en pantalla.

The boogeyman juega con el miedo atávico de sábana y armario y logra el escalofrío, pero su problema radica en la difícil conexión con el espectador. No da tiempo a empatizar con unos personajes algo acartonados que, cómo no, están superando el trauma de la pérdida. Rob Savage trata de elevar la película a través de unas secuencias de terror ingeniosas que funcionan por momentos, pero que naufragan cuando lo explícito puebla la pantalla. Sophie Thatcher, conocida por la serie Yellowjackets, soporta el peso interpretativo de la cinta con creces y funciona muy bien en las escenas de terror. La acompañan un corto elenco de actores que cumplen.

La puesta en escena es correcta y hay unas cuantas setpieces de terror bastante ingeniosas. Sin embargo, no es suficiente para colocar a The Boogeyman como una propuesta fresca y diferente. No es una película fallida ni mucho menos, es entretenida y asegura pasar un mal rato a cualquiera. Además, Rob Savage madura con cada película y se coloca como un director de terror atrevido a la hora de posicionar la cámara y con un ingenio muy necesario hoy en día. The Boogeyman consigue que volvamos a mirar debajo de la cama antes de irnos a dormir.