‘El Hotel de los Líos’: despliega de forma correcta lo absurdo con lo irónico

2’5 Butacas de 5

Los personajes de García y García, encarnados por primera vez por José Mota y Pepe Viyuela en la película de 2021, se cuelan en la típica comedia española para toda la familia, esa que tiene un póster lleno de niños, en el que se despliega a todo el elenco de personajes y en el que suele estar Santiago Segura (no en esta ocasión). El resultado es un spin off dirigido tanto al target adulto como al infantil que, sorprendentemente, no es tan, tan malo como puede llegar a sonar.

Si la película tiene algo bueno es que despliega de forma correcta las convenciones de la representación humorística de lo absurdo y lo irónico. El tono cómico reside en gags de enredo camuflados en una representación más o menos verídica de la realidad, algo así como la comedia a la que José Mota nos tiene acostumbrados. Además, la trama es ciertamente diferente a lo que solemos ver en el género (por lo menos en España) y no se siente larga ni lenta.

Igualmente hay que aplaudirle a la película que consigue combinar elementos del target adulto y el target infantil sin perder la esencia de la entrega original. La trama de los García y la de los niños, acompañados por una Paz Padilla que encaja con el tono de la película bastante bien, se nutren la una a la otra agregando frescura y dinamismo y permitiendo que sea disfrutable tanto para aquellos adultos como para aquellos niños que disfruten de este tipo de cine. Destacan también los personajes más secundarios en cuanto a que aportan comicidad y se integran bien con la trama.

Sin embargo, y a pesar de que ejecute todos estos elementos acertadamente, es innegable que nos encontramos ante otra comedia española demasiado simplona. Los gags son repetitivos, los chistes poco inteligentes, los antagonistas muy clichés, los niños repipis como de costumbre y los personajes más interesantes no se lucen en absoluto. La película consigue lo que busca, pero no aporta nada nuevo y su calidad general está a años luz de otro tipo de comedias del mismo género.

Si en su momento disfrutaste de ‘García y García’, la entrega original, podrás ver con gusto este spin off junto a los más pequeños de la casa. Has de estar avisado de que los chistes y los gags, sobre todo los que involucran a los niños, son demasiado sencillos, de que es una película que nos recuerda una vez más que la simpleza de este tipo de comedias no debería estar justificada por el hecho de que el target objetivo sean los niños. Si en cambio aborreces este tipo de comedias y lo que quieres es ponerles una película a tus hijos, te recomiendo que elijas películas infantiles más complejas que, además de entretenerles, puedan dejar una huella en ellos. Las hay.

‘John Wick 4’: cine de acción en estado puro

4 Butacas de 5

John Wick regresa a la gran pantalla en este nuevo capítulo de la ya exitosa saga de acción que, allá por el 2014, vio la luz sin muchas pretensiones y ahora se ha convertido en toda una celebración para los fans de las “tortas”. La cuarta entrega pretende sorprendernos con un presupuesto mucho más inflado que las anteriores y un aroma a fin de fiesta para un personaje tan querido como aparentemente indestructible. A los mandos de esta superproducción sigue el director que lo inició todo, Chad Stahelski, esta vez acompañado por otro equipo de guionistas en sustitución de Derek Kolstad, el que firmó los tres libretos anteriores.

Y puede que sea el guion lo primero que haya que quitarse de encima. Es la parte que más flojea, pero no importa. A estas alturas todo el mundo sabe a lo que se enfrenta cuando John Wick protagoniza la película. El argumento queda relegado a un mero mecanismo de justificación de las grandes secuencias de acción. Si es verdad que hay líneas de diálogo punzantes y alguna escena con Bill Skarsgård de por medio que está bastante conseguida, pero el resto es bastante olvidable. El guion en esta película actúa como el Mcguffin perfecto.

Qué decir que no se haya ensalzado ya de la figura de Keanu Reeves. En esta cuarta entrega da vida a un John Wick desgastado y cansado en busca de una libertad aparentemente inalcanzable. Mantiene la habilidad en las escenas de acción y se crece en los momentos verdaderamente importantes. Con una interpretación siempre sobria y carente de matices, el actor libanés da lo mejor de sí para inundar la pantalla de golpes y disparos.

La pólvora y las artes marciales siguen presentes a partes iguales. La película cuenta con grandes setpieces de acción distribuidos a lo largo de sus 2 horas 50 minutos que funcionan a las mil maravillas. Tras tres buenas entregas donde el nivel de las coreografías iba en aumento todo parecía indicar que esta cuarta cinta iba a pecar de repetitiva y, si bien es cierto que puede llegar a aborrecer tanta violencia gratuita, todo está muy bien planteado a nivel de puesta en escena y la originalidad sigue siendo la protagonista de unas batallas espectaculares.

Otra de las grandes bazas de esta película es la leve pero interesante expansión del universo de John Wick. Podemos conocer a un par de personajes lo suficientemente carismáticos como para ser queridos por los espectadores y unos antagonistas bastante decentes encabezados por un Bill Skarsgård algo discreto pero que funciona bien como principal contrapeso de la cinta.

John Wick 4 es una oda al cine de acción. Un producto autoconsciente y que juega todas sus cartas a las mil maravillas para ofrecer algo lo suficientemente entretenido como para pagar una entrada de cine. Una película mucho más grande que sus predecesoras que sabe mantener la esencia y no se va por las ramas conformando una saga de acción que pasará a la historia como una de las mejores de su época.