Las academias catalana y española se hermanan de nuevo con el homenaje a sus premios de honor

La Academia de Cine homenajea a Tomàs Pladevall, Gaudí de Honor-Miquel Porter, y su homóloga catalana a José Sacristán, Goya de Honor

Fruto del acuerdo de colaboración entre las academias catalana y española, el próximo 12 de septiembre tendrá lugar en Madrid y Barcelona el homenaje cruzado que organizan las dos instituciones para promocionar la obra de sus respectivos premios de honor.

El director de fotografía Tomàs Pladevall será homenajeado por la Academia de Cine, y su homóloga catalana hará lo mismo con el actor y directorJosé Sacristán.

El pasado 8 de marzo, la Acadèmia del Cinema Català entregó a Tomás Pladevall el premio Gaudí de Honor-Miquel Porter 2022 por su capacidad “de crear un mundo propio de luz para cada uno de los directores y directoras con quienes ha trabajado”. La Academia reconocerá la trayectoria de Pladevall en un acto en el que se proyectará Tren de sombras, de José Luis Guerín. Este pase –12 de septiembre, a las 19:00 horas– se completará con un posterior encuentro telemático entre este maestro de la luz y las sombras y el presidente de la Academia de Cine, Fernando Méndez-Leite.

El mismo día tiene lugar el homenaje cruzado en la Filmoteca de Cataluña, donde, a las 19:00 horas, se proyectará El muerto y ser feliz, cinta de Javier Rebollo que le valió el Goya el Mejor Actor Protagonista a Sacristán, Goya de Honor 2022. Esta sesión especial contará con la presentación de Judith Colell, presidenta de la Academia catalana; Susi Sánchez, vicepresidenta segunda de la Academia de Cine; Esteve Riambau, director de la Filmoteca; y José Sacristán.

En esa misma jornada, a las 13:00 horas, el intérprete de Chinchón conversará con el actor David Verdaguer en la Antigua Fábrica Estrella Damm de Barcelona.

‘Pinocho’: el gran corazón de la madera añeja

3 Butacas de 5

Las adaptaciones de los clásicos Disney continúan manteniéndose con vida gracias a la renovación en carne y hueso de los personajes más entrañables de la casa del ratón. Tras ‘La Bella y la Bestia‘, ‘Mulán’ y ‘Cenicienta‘ entre otros, el intrépido e inocente muñeco de madera Pinocho no podía faltar en la colección.

Pinocho’, dirigida por Robert Zemeckis llega a Disney + como uno de los platos estrellas del Disney+ Day. El ganador del Premio de la Academia regresa con una clásica adaptación capitaneada por Tom Hanks en el papel de Geppetto y Joseph Gordon-Levitt como el carismático Pepito Grillo.

Las anteriores adaptaciones de los clásicos de animación se han atrevido a ofrecernos alguna innovación en sus respectivas historias junto a la capacidad del riesgo que suponía. Ese factor en muchos aspectos les benefició. En cambio, ‘Pinocho’, huye por completo del riesgo, limitándose a dotar de alma, corazón y mucho clasismo al particular muñeco de pino.

Tom Hanks encarna al bondadoso Geppetto, el creador de Pinocho, un personaje con muchos sentimientos escondidos en su corazón y que en esta ocasión podemos descubrir un poco más a fondo de su pasado. El actor aporta ternura y tablas a un personaje que, aunque no sea el protagonista de la historia, es el que nos deja los momentos más sensibles de la película.

El carisma y humor de Pepito Grillo, con la voz de Joseph Gordon-Levitt, es otro de los pesos pesados de un largometraje inocente, tierno y hecho al 100% para el público infantil. ‘Pinocho’ no es ni de lejos una de las adaptaciones más irregulares de Disney, al contrario, es sin duda la más fiel al clásico de animación. Una cualidad que la beneficia pero que la perjudica en su autonomía de ofrecer una profundidad más amplia a la película. Un aspecto tan negativo que termina por diluyendo la película demasiado pronto.

La adaptación en imagen real tiene grandes momentos para hacer gozar a la familia. La espectacularidad de algunas escenas junto a la interpretación de algunas canciones como la entonada por Luke Evans, permiten levantar el resultado un poco más alto de lo que termina siendo.

El experimentado Robert Zemeckis le aporta a la película su buen hacer a lo largo de su trayectoria y experiencia, dotando al largometraje de un estilo que se echa en falta en ocasiones, por su amor a la fantasía y aventura, pero que choca por completo con la nueva escuela vista en otras adaptaciones Disney.

La música de Alan Silvestri junto a las canciones, son otro de los puntos positivos de un largometraje que podría haber sido mucho más llamativo.

‘Pinocho’ es una adaptación tan clásica como tierna, inocente en su conjunto y a la que se le echa en falta esa vía de escape que la convierta en algo diferente. Una película con mucho corazón pero que termina caminando sobre una línea añeja y falta de frescura.