‘Hermana Muerte’ será lo próximo de Paco Plaza

Netflix continúa con su apuesta por las producciones locales y por los creadores de renombre e inicia el rodaje de Hermana muerte, dirigida por Paco Plaza (REC, Quien a hierro mata, Verónica, La abuela)

La película, cuyo guion corre a cargo de Jorge Guerricaechevarria (Hasta el cielo, Las leyes de la frontera), está protagonizada por Aria Bedmar (Dime quien soy), Almudena Amor (La abuela, El buen patrón), Maru Valdivielso (Verónica, Historias para no dormir), Luisa Merelas (Quien a hierro mata, Elisa y Marcela), Chelo Vivares (30 monedas, Desaparecidos), Consuelo Trujillo (Verónica, Adiós) y las debutantes Sara RochOlimpia RochAdriana CamarenaMarina Delgado Claudia Fernandez Arroyo

Hermana muerte, producida por El Estudio para Netflix, comienza hoy su rodaje en la Comunidad Valenciana. La película recupera el universo de Verónica, también dirigida por Paco Plaza y protagonizada por Sandra Escacena y Ana Torrent. Para Enrique López Lavigne (Verónica, La abuela), Pablo Cruz (Fear the Walking Dead, El baile de los 41)  y Diego Suarez Chialvo (Our Ladies, Slaughterhouse Rulez) productores de El Estudio, “Hermana muerte es una cita con el terror de calidad, marca de identidad de Paco Plaza, pero es también una versión en clave de misterio adolescente, de los inexplicables y fascinantes fenómenos alrededor de las apariciones Marianas. Por último, está película nos brinda la oportunidad de contar los orígenes de uno de los personajes más aterradores de Verónica, el clásico de Plaza”. 

Sobre Hermana muerte

En la España de la posguerra, Narcisa (Aria Bedmar), una joven novicia con poderes sobrenaturales, llega a un antiguo convento, ahora colegio para niñas, para incorporarse como maestra. Conforme pasan los días, los extraños acontecimientos y las situaciones cada vez más inquietantes que la atormentan, terminarán por conducirla a desentrañar la terrible madeja de secretos que rodean al convento y acechan a sus habitantes.

Sobre El Estudio
El Estudio es una compañía de producción focalizada en audiencias hispanoparlantes, fundada por Enrique López Lavigne, Pablo Cruz y Diego Suárez Chialvo, quienes conjuntamente acumulan más de 620 millones de dólares en taquilla mundial. La recientemente ganadora de 3 premios Ariel de la Academia de cine mexicano El Baile de los 41 (Cinépolis & Netflix), la serie documental Las crónicas del taco (Netflix) y el docu-reality Siendo Pampita (Paramount+) y Voy a Pasármelo Bien, el musical de Los Hombres G (Sony/Amazon) son sus producciones más recientes. Con oficinas en Ciudad de México, Los Ángeles, Madrid y Buenos Aires, El Estudio cuenta con más de 10 proyectos en producción, 20 en desarrollo con plataformas y estudios y 60 en desarrollo propio.  

‘A tiempo completo’: Nadie puede escapar de la vida moderna

3 Butacas de 5

Para Eric Gravel, la música electrónica es el estilo perfecto a la hora de sonorizar el frenetismo de la vida contemporánea, dominada, al igual que las melodías del género, por unos ritmos repetitivos e incesantes de los que cada vez se hace más difícil salir indemne. Por ello, en su nueva película el cineasta francés –casi desconocido hasta ahora con un solo largo en su filmografía– se ha decidido por una mezcla de imágenes efímeras y cadencias electrónicas para explorar como en las ciudades modernas la existencia se basa en una huida constante del presente, desplazado siempre en nuestra mente por el futuro más inmediato y sus posibles consecuencias.

Que se lo digan sino a Julie, protagonista de la película, quien parece vivir en una carrera perpetua a través de las calles de París mientras trata de llegar a tiempo al lugar en el que debería estar –pero que nunca resulta ser el correcto–. Culpa de ello la tiene Gravel, cuyo guion logra sacar el máximo partido de ciertas situaciones cotidianas para revelar su lado más feroz: ese viaje en tren realizado mil veces cada mañana puede llegar a convertirse en un verdadero infierno cuando se convocan jornadas de huelga de transportes prolongadas durante varios días. Entonces, la vida parece afanarse en querer cumplir la Ley de Murphy, y el más que famoso “si algo puede salir mal, saldrá mal” se exagera hasta convertirse en un enorme dominó en el que una vez derribada la primera ficha, si o si caerán todas detrás.

Ya que para Julie esta primera ficha es la huelga, su existencia dependerá de ella hasta tal extremo que acabará tornándose en una verdadera pesadilla, siempre omnipresente y venida para amenazar cada uno de los aspectos de su día a día: no llegar puntual a su trabajo de gerente de la limpieza en un hotel de lujo no hace más que complicar la ya de por si precaria relación con su jefa; no saber el horario de los trenes le impide calcula a qué hora podrá recoger a sus hijos, a quienes deja al cuidado de una vecina ya mayor y cada vez más desconfiada ante sus excusas. No hay descanso, sólo un continuo correr por las calles en el que la cámara la atosiga y unos cortes entre imágenes rápidos y certeros redoblan la agitación.

Ahora bien, si Julie huye de su presente, lo hace para no quedar atrapada por siempre en él. Aspira a algo más: más que ser una madre divorciada ahogada en facturas, más que ser una limpiadora ocupada en deshacerse de la basura de los ricos. De ahí que, entre toda la vorágine de su existencia, corra más rápido que nunca con el objetivo de llegar a una entrevista de trabajo que podría cambiarlo todo. Aunque por mucho que la contraten, hay algo de lo que nunca llegará a escapar: de la vida contemporánea y sus ritmos frenéticos.