‘Father Mother Sister Brother’: Oda a todos los que tienen padres, madres o hermanos

4 Butacas de 5

La empatía es clave para la comunicación entre la gran pantalla y el público; conectar mediante la fábula es lo que hace al espectador partícipe y le permite sentir la película como una vivencia propia. En el caso de Father Mother Sister Brother, la nueva película de Jim Jarmusch, el punto de partida es algo tan sencillo como un retrato familiar: al fin y al cabo, todo el mundo tiene padre, madre o hermanos. De ahí que sea fácil identificarse con algunos de los muchos personajes que orbitan alrededor del film. A pesar de que todo esté pasado por el filtro Jarmusch, por muy excéntrica que sea una escena, es inevitable emocionarse o sentir algo por alguno de los actores que se colocan ante la cámara.

La obra está dividida en tres actos, o más bien en tres relatos, en los que se enfrenta a los personajes con su padre, su madre o su propio hermano. Aun así, siempre, de una manera u otra, el fragmento gravita sobre el estamento social, tanto de forma directa como velada. Con esto podría presentarnos una cinta lacrimógena si se tratara de una película al uso, pero hay que recordar que estamos en el universo Jarmusch: silencios incómodos, humor marciano, personajes punk y un entramado de rimas entre las historias cuyo único nexo en común es que, en algún momento u otro, se cruzan con un grupo de skaters y se quedan ensimismados, como si padecieran el síndrome de Stendhal. A ello ayuda mucho la música atmosférica compuesta por el propio director.

Producida por Saint Laurent, como ya hicieran con Emilia Pérez, Extraña forma de vida o la última película de Sorrentino, el estudio apuesta por un cine vanguardista, tranquilo, novedoso, estético y profundamente artístico. Con un reparto de lujo encabezado por Adam Driver, Charlotte Rampling y Cate Blanchett, vamos recorriendo distintas tramas, todas ellas atravesadas por conflictos paterno-filiales sin resolver. Destaca especialmente el gran trabajo del músico Tom Waits, que interpreta a un patriarca aislado de todos, alguien que no es lo que parece cuando sus hijos lo dejan solo, como ocurre tantas veces en la vida real.

Como sucede con cualquier libro de cuentos, siempre hay relatos favoritos y es difícil no escoger alguno; en Father Mother Sister Brother ocurre lo mismo. Resulta complicado mantener una regularidad absoluta, aunque el director ya manejó con soltura el formato antológico en Coffee and Cigarettes. Está claro que, con pocos elementos, Jim Jarmusch sabe lucirse: tres actrices y una mesa llena de dulces bastan para llevar al espectador de viaje hacia unos sentimientos que, en mayor o menor medida, cualquiera ha experimentado. Por otra parte, según el grado de complicidad que se tenga con el cineasta, se entra más o menos en sus locuras y se reirá uno en mayor o menor medida, aunque, en el peor de los casos, el espectador pueda quedarse con cara de póker. Lo que tampoco está del todo mal.

‘Fallout Temporada 2’: El yermo se vuelve más salvaje

3’5 Butacas de 5

Ella Purnell, Walton Goggins

Después del gran éxito que tuvo la primera temporada de “Fallout”, la serie adaptación del famoso videojuego, llega su segunda temporada a Amazon Prime comenzando exactamente donde nos habíamos quedado, en ese gran giro final que sorprendió a más de uno. En esta ocasión, la historia no pierde tiempo y entra de lleno en las consecuencias de todo lo ocurrido.

En esta nueva temporada, nuestros protagonistas Lucy y el Ghoul forman un dúo cuanto menos disfuncional, una alianza incómoda pero necesaria para sobrevivir en un yermo que cada vez se vuelve más salvaje. Mientras tanto, Maximus, antiguo aliado de Lucy, ahora está por su cuenta, inmerso en una guerra civil entre las distintas facciones de la superficie y la Hermandad del Acero, que vuelve a tener un peso importante dentro del conflicto global.

Por otro lado, en el Refugio 33 tampoco hay calma. Y recordemos que Norm, el hermano de Lucy está por su cuenta, donde en esta temporada, emprenderá su propia aventura inesperada pero igual de importante.

En esta segunda temporada se suman nuevos personajes sorpresa que, todo apunta, elevarán aún más el nivel de la serie. Porque si bien “Fallout” sigue jugando en una liga alta, la sorpresa que supuso la primera temporada ya no está, y los creadores son conscientes de ello. Por eso, se nota un esfuerzo claro por ir más allá, empujando todavía más la línea del gore, la violencia y los giros de guion, con la intención de mantenernos en alerta y evitar cualquier sensación de repetición.

En cuanto a la trama global, todo indica que veremos criaturas y escenarios muy reconocibles para los fans del videojuego, especialmente para quienes disfrutaron de “Fallout: New Vegas”. No faltan situaciones clásicas de la saga como la recolección de ítems, la búsqueda de personajes clave, tiroteos constantes y una acción con claros tintes de western postapocalíptico que ya se ha convertido en una seña de identidad de la serie.

También regresan los flashbacks desde la perspectiva del Ghoul, cuando aún era Cooper, un recurso que vuelve a funcionar para profundizar en su personaje y, al mismo tiempo, ir desvelando poco a poco qué plan se está gestando en el presente y cómo todo está conectado desde antes de que cayeran las bombas.

Esta segunda temporada de “Fallout” no intenta repetir el impacto sorpresa de la primera, en lugar de eso, decide expandir su mundo, complicar a sus personajes y empujar sin miedo la violencia, el caos y los dilemas morales que definen al yermo. No todo funciona con la misma fuerza y hay tramas que avanzan más por inercia que por emoción, pero la serie sigue entendiendo muy bien qué es “Fallout”, un viaje entretenido, sólido y lo suficientemente ambicioso como para mantenernos enganchados a lo que vendrá después.