La película Canción sin nombre ha ganado el premio a Mejor Película en el Picknic Festival en Santander. El festival, un evento con el audiovisual más vanguardista, celebró este año su undécima edición y tuvo lugar en la capital cántabra entre el 11 y el 15 de agosto.
Canción sin nombre cuenta con un gran recorrido por festivales de todo el mundo y una excelente acogida por parte de la crítica.
La directora, Melina León, cuenta la historia de Georgina, una música andina cuya bebé recién nacida desaparece misteriosamente. En medio del caos político de la época, Pedro Campos, un joven periodista limeño toma a su cargo la investigación y emprende junto a ella la desesperada búsqueda. La película llegará a las salas de cine este 2020.
Paco León y Miren Ibarguren protagonizan la nueva comedia de Dani de la Orden, donde interpretan a Victor y Flora; un matrimonio que en el momento en el que toman la decisión de separarse les surge la oportunidad laboral de sus vidas, y empezarán una disparatada competición para NO conseguir la custodia de sus tres hijos, aunque…el roce hace el cariño.
Iván Renedo (“Malasaña 32”), Laura Quirós (“La Valla”) y Sofia Oria (“Gigantes”) son los encargados de interpretar a los hijos del (ex) matrimonio.
Completan el reparto: Ester Expósito (“Élite”, “La caza. Monteperdido”, “Tu Hijo”), Miquel Fernández (“El nudo”, “Adú”, “Litus”, “Trilogía del Baztán”), Eva Ugarte (“Mira lo que has hecho”, “Madres”, “Gente que viene y bah”), Berto Romero (“Mira lo que has hecho”, “El mejor verano de mi vida”, “El pregón”), Pedro Casablanc (“El silencio de la ciudad blanca”, “White lines”, “Lo dejo cuando quiera”), Mari Paz Sayago (“Allí abajo”, “El mundo es suyo”) y Mamen García (“Señoras del (h)AMPA”, “El bar”).
Además, el grupo revelación del año Stay Homas, serán los encargados de poner la banda sonora oficial a la película.
SINOPSIS
Flora y Víctor son los padres perfectos: modernos, divertidos y cariñosos. En definitiva, los padres que todo niño querría tener. Sin embargo, todo se tuerce el día que deciden divorciarse y aparece la oportunidad laboral con la que llevan soñando toda la vida. Solo hay un problema: la custodia. Ninguno está dispuesto a ceder. Así que, por orden de la jueza, los niños tendrán que decidir con quién se quedan: con mamá, o con papá. A partir de este momento, los excónyuges modélicos se declaran la guerra y no habrá tregua. Ambos harán todo lo posible por no obtener la custodia de sus hijos.