‘Los Indeseados’: una mezcla de terror y noir que se queda apenas sin desarrollo

2 Butacas de 5

Este viernes 28 de febrero se estrena ‘Los indeseados’, el thriller con tintes de terror firmado por el islandés Erlingur Thoroddsen (‘La partitura’, 2023; ‘Rift’, 2017’’) adaptación de la novela homónima escrita por Yrsa Sigurðardóttir, una de las principales figuras del noir nórdico. Sin haber leído la novela, puedo decir que esta adaptación nos traslada a dos historias ubicadas ambas en la siempre llena de nieve Islandia. La primera, que abre el filme, transcurre en la actualidad, donde una mujer acaba de quitarse la vida. Mientras que la segunda historia se remonta a los años ochenta, en una siniestra casa que alberga a jóvenes con problemas con sus familias o la ley.

Mientras visionaba la película no podía evitar acordarme de otras muy similares -primer punto negativo, la falta de originalidad-, en especial una que se estrenó hace dos años, ‘La maldición del Queen Mary’ (Gary Shore, 2023). Ambas con personajes sin ningún tipo de consistencia, personalidad o credibilidad -cada vez es más difícil toparse con un Carlito Brigante o un Rick Blaine, que irrumpen en escena con un poder irrevocable-. En el caso de nuestra película, tenemos a Odin, padre de una hija adolescente cuya madre se ha suicidado, que comienza a investigar unos sucesos pasados relacionados con unos chicos que murieron en extrañas circunstancias. Con esa película que mencionaba anteriormente también comparte la decisión de combinar historias en pasado y presente, cada una con su estética. Y nuevamente me llevo la misma sensación de inconexión, de complicación innecesaria que acaba haciendo una historia muy simple en algo enrevesado difícil de seguir. Tratándose de un thriller, esta sensación amarga aún más la experiencia -uno pasa a espectar la resolución de un misterio y unos giros narrativos los cuales ya no te interesan demasiado.

‘Los indeseados’ se centra demasiado en la trama sin llegar a desarrollarla como es debido. El problema con estas películas que mezclan épocas y quieren hablar de muchas cosas es que al final no acaban hablando de nada en realidad. La impresión que tienes es que va todo a trompicones, con momentos donde te gustaría que las cosas reposasen más, poder conectar con lo que te cuentan y que tenga un sentido más allá que estar simplemente sucediendo. Lo peor es cuando sobrevuela temas ya serios y de una forma que a muchos nos puede parecer desconsiderada. La existencia de un personaje con comportamientos violentos al que se le acuña un trastorno de personalidad creo que exige un mayor cuidado, así como hablar del suicidio y del alcoholismo, que se utiliza de forma efectista y nada más.

No sé si un revisionado puede hacer que encuentre nuevas cosas que hagan que me guste más esta película. La pretensión narrativa y la mezcla entre el terror, el noir y el drama familiar hacen que no pueda sentirme tan satisfecho como me gustaría. Esperemos que la próxima vez Erlingur Thoroddsen nos traiga algo distinto, aunque la atmósfera que tiene su país natal puede mantenerla.

‘Nosotros’: Una separación no dramática

3 Butacas de 5

Llega a los cines españoles la adaptación de la novela Feliz Final de Isaac Rosa dirigida por Helena Taberna y protagonizada por María Vázquez y Pablo Molinero.

Helena Taberna y Virginia Yagüe escriben el guion de esta adaptación literaria en la que una pareja se enamora y se separa, pero trata de no hacerlo igual que todo el mundo.

Ángela (María Vázquez) y Antonio (Pablo Molinero) son una pareja que se enamoró con mucha ilusión, tuvo hijos, se esforzó para no rendirse y cayó varias veces.

Cuando el amor se acaba, surgen las preguntas: ¿dónde se torció todo?, ¿cómo hemos acabado así? En un viaje por las luces y las sombras de su relación, Ángela y Antonio luchan contra el paso del tiempo, las interferencias del deseo o la idealización del amor.

Antonio es periodista y trabaja en la redacción de un periódico que no pasa por un buen momento, está volviendo a escribir un libro y es alguien bastante serio y poco dado a la comunicación paradójicamente. Ángela es extrovertida, alegre y es profesora de historia en un instituto. 

La película se aleja del melodrama para ser un drama contenido con toques de humor que juega a mostrar la vida en común de Ángela y Antonio de forma desordenada.  Vemos cómo se conocen viven sus vidas conjuntamente y como poco a poco se van distanciando hasta que se instala el silencio entre ellos. María Vázquez y Pablo Molinero soportan el peso de toda la película de forma natural ya que parece que no estén actuando.

La directora sorprende al espectador con momentos de humor protagonizados por la hija de Ángela y Antonio, el hermano de él (Jorge Usón) o la madre de ella (Isabel Ordaz) quien además aporta sabiduría. Ambos actores están fantásticos en sus pequeñas apariciones a lo largo de la película dejando con ganas de más por la buena química que transmiten los actores y unos diálogos fantásticos en sus conversaciones.

El silencio es muy importante en la historia y está muy bien reflejado en la película. La fotografía de Txarli Arguiñano sabe dar calidez o frialdad a la historia según vamos viendo el devenir de la pareja protagonista y Pascal Gaigne acompaña a la historia con una banda sonora que aporta cierta melancolía sin resultar subrayada.

La película trata de reflexionar sobre cómo dos personas que se han querido tanto acaban alejadas de una forma tan brutal y cómo gestionar ese para no salir más dañados de lo previsto y poder seguir adelante reconociendo la aportación vital de la otra persona durante el tiempo que ha durado la historia de amor.