David Marqués: «El miedo al vacío siempre existe»

Hablamos con el director de ‘Puntos Suspensivos’ película que llega a las carteleras el 20 de septiembre

Crítica de ‘Puntos Suspensivos’: la partida perfecta entre creador y espectador

PUNTOS SUSPENSIVOS, del director David Marqués (El club del paro, Dioses y perros), tras su premiere mundial, dentro de la Sección Oficial Fuera de Concurso del 27º Festival de Málaga de Cine Español y de ser galardonada con el Black Raven al Mejor Thriller en el 42º Festival Internacional de Cine Fantástico de Bruselas, llegará a los cines españoles el próximo 20 de septiembre, de la mano de Vértice 360.

Protagonizada por Diego Peretti (El reino, La ira de Dios), Jose Coronado (Cerrar los ojos, Verano en rojo), Cecilia Suárez (Zorro, La casa de las flores) y Georgina Amorós (Segunda Muerte, Código emperador).

PUNTOS SUSPENSIVOS, escrita por David Marqués y Rafa Calatayud Cano (Parecido a un asesinato), es un adictivo e incómodo thriller que planta sus bases sobre una propuesta cinematográfica muy en la línea de películas míticas como La huella, La Soga, La trampa de la muerte, Las diabólicas o Misery.

‘Marcello Mio’: Un homenaje muy descafeinado

2’5 Butacas de 5

El director francés Christopher Honoré trata de hacer un homenaje al actor italiano Marcello Mastroianni con su hija en un juego de metaficción muy pobre y descafeinado.

Chiara Mastroianni es hija de dos grandes actores del cine como lo son Catherine Deneuve y Marcello Mastroianni y también es actriz, pero no le resulta fácil porque los apellidos le pesan demasiado a ella y también a la industria del cine francesa.

En un juego en el que la ficción y la realidad se mezclan, la película sigue a Chiara en su vida diaria. Un día acude al casting para una película y en un momento dado le piden que sea más Mastroianni y menos Deneuve. Ella al inicio se mosquea porque quiere ser actriz por ella misma y que no la vean por los apellidos que tiene, pero una vez en su casa decide devolverle la vida a su padre a través de sí misma. Se viste como él, habla italiano y se hace llamar Marcello. La gente que la rodea al inicio piensa que es una broma loca, pero Chiara está decidida a no renunciar a su nueva identidad algo que durante un rato funciona, pero luego no termina de cuajar la propuesta del director y porque Chiara no consigue ninguna catarsis, aunque se ven algunos destellos.

Catherine Deneuve, Fabrice Luchini, Nicole Garcia, Benjamin Biolay y Melvil Poupad, se interpretan así mismos y están bastante bien en el juego que propone Honoré, aunque todo el peso de la película recae en Chiara Mastroianni que consigue salir bastante airosa. Pero se echa en falta que haya más juego con el cine dentro del cine y su relación entre el pasado y el presente o con un Mastroianni en el presente algo desubicado.

Chiara tiene que gestionar ser la hija de uno de los actores míticos del cine italiano que murió hace tiempo, sigue recordando a su padre, pero también al actor. Le echa de menos y lidia con el duelo, pero también quiere reivindicarse por sí misma en la industria del cine y eso le cuesta porque siempre la verán como hija del actor. El tema de los hijos de o ‘nepobabys’ en Estados Unidos es un tema que no aprovecha la película para hablar del nepotismo dentro de la industria del cine tema del que pasan de largo y podría haber sido uno de los temas de la historia contado con humor y con crítica hacia la propia industria del cine por los prejuicios con quienes siendo hijos de intentan ser actores y no les dejan demostrar si son buenos o no lo son y por la falta de oportunidades para quien quiere entrar en la industria y no lo consigue.

Los altibajos narrativos hacen que la segunda hora de la película se alargue demasiado ya que hay momentos en los que parece que la película va a finalizar, no lo hace y se termina por hacer pesada y aburrida.