‘Un Silencio’: lo que permanece bien enterrado

3’5 Butacas de 5

Hay películas que definen su tema desde la primera escena. Un Silencio de Joachim Lafosse opta por un enfoque más sutil, a veces casi imperceptible. No es casual que el título se refiera a “un” silencio específico. Desde el inicio, la película sugiere que lo más importante es lo que no se ve, de lo que no se habla. Lafosse, quien ha demostrado en otras ocasiones su habilidad para explorar las complejidades de las relaciones familiares, profundiza aquí en las consecuencias de lo no dicho: un silencio que mantiene al espectador inquieto, vigilante.

Emmanuelle Devos sobresale cargada, cómo no, de silencios. A lo largo de la peli, su rostro refleja unas emociones contenidas durante años. La actriz dice lo que no llega a decir, y su personaje se convierte en un testigo casi ausente del drama que la envuelve. Es el pilar emocional de la película. Lafosse deposita una gran carga sobre sus hombros, y Devos justifica la apuesta con creces. Su presencia en pantalla mantiene la atención incluso cuando, aparentemente, no está pasando nada.

La película navega en la ambigüedad. Es, en efecto, demasiado contenida. Pero esa misma contención se convierte en fortaleza gracias a una sencilla premisa: a menudo, lo que no se muestra es lo que más perturba. Un Silencio, por suerte o por desgracia, oculta muchas más cosas de las que se atreve a decir. Hay varios momentos en los que pensé: “ah, sí, este es el silencio del que habla la película”. Spoiler: no lo era.

Lafosse fragmenta la historia mediante saltos temporales. La trama se despliega a través de flashbacks que van ensamblando las piezas del rompecabezas familiar. No será hasta los últimos minutos que podremos empezar a comprender. Este ritmo impávido puede llegar a desesperar. No es una peli apta para la sobremesa (o sí, dependiendo de para qué la quieras). Pero la intención del director es clara, y el ritmo –lento– demuestra cómo los secretos se filtran en el tronco de una familia hasta que su peso se vuelve insoportable.

Un Silencio es un ensayo sobre el impacto devastador del encubrimiento, sobre los traumas heredados y todo aquello que se sabe que pasó, pero de lo que no se habla. A pesar de la ambigüedad, su capacidad para incomodar persiste. ¿Es una obra perfecta? No, pero en un panorama donde los dramas familiares tienden a lo repetitivo, Joachim Lafosse demuestra que, a veces, lo más perturbador no es lo que se revela, sino lo que permanece bien, bien enterrado.

‘Alma del Desierto’, un oasis de libertad y resiliencia

La película de la cineasta colombiana ha sido presentada en Giornate Degli Autori del Festival de Venecia

Es la primera directora de Colombia en participar con un largometraje en este Festival

ALMA DEL DESIERTO, dirigida por Mónica Taboada-Tapia ha tenido su premiere mundial en las Giornate Degli Autori 2024 (sección independiente del Festival de Venecia) como parte de los Eventi Speciali. 

Se trata de un largometraje documental producido por Guerrero Films y Estúdio Giz y distribuido mundialmente por The Open Reel sobre la identidad, el deseo de libertad y rebelión y la solidaridad humana a través de la historia de una mujer trans en el desierto de La Guajira (Colombia).

Con esta película, Mónica Taboada-Tapia se convierte en la primera directora colombiana en participar con un largometraje en este Festival. 

SINOPSIS

En los áridos paisajes de La Guajira, Colombia, Georgina, una mujer transgénero wayúu en el tercer acto de su vida, sabe que su tiempo se acaba y quiere cambiar su existencia. Sin nada que perder, sale al encuentro de sus hermanos, que no hablan español y sobreviven a duras penas al margen del opaco sistema burocrático colombiano. Entre heridas abiertas, recuerdos y distancias geográficas y afectivas insondables, Georgina y los suyos acuerdan que ya es suficiente. Alma del desierto emerge como una historia de resiliencia, un símbolo de esperanza y una ferviente lucha por la justicia.

Sobre la directora

Mónica Taboada-Tapia estudió antropología y es licenciada en cine y televisión. Sus proyectos cinematográficos se han presentado en mercados y laboratorios como TorinoFilmLab, Tribeca Film Institute Network, Docs Barcelona, DocMontevideo Pitch, The NYT Op-Docs, Pulitzer Center y Tribeca Film Institute International Pitch. Ha dirigido los cortometrajes Fidel (2012), Two-Spirit (2021) y Red Flag (2023), todos ellos seleccionados en festivales de cine como IDFA, Outfest, BFI Flare, New Filmmakers, FICCI y Palm Springs, y premiados. Fue nominada a los Premios Macondo 2022 de la Academia Colombiana y a los Premios IDA 2022 de la Asociación Internacional de Documentales. Además, produjo el documental Causas Elevadas (2021) y fue la showrunner de la serie El Placer de Escaparse del Mundo (2021). Es fundadora de la productora Guerrero Films y actualmente trabaja en el cortometraje El Cedro y en los largometrajes Desde la Capucha y Reina del Pueblo, con el apoyo del FDC. Alma del Desierto (2024) es su ópera prima, seleccionada para las Giornate degli Autori (Festival de Venecia).