‘Caro Nanni’ presenta sus primeras imágenes

La nueva película de Pablo Maqueda es una road trip en vespa por Italia y la filmografía de Nanni Moretti 

Mario Orellana

¿Alguna vez te has preguntado en qué película te gustaría quedarte a vivir si tuvieras la oportunidad?

Comienza en Italia el rodaje de Caro Nanni, la nueva película de Pablo Maqueda, una roadtrip en vespa por Italia y la filmografía de Nanni Moretti.

El rodaje arrancó en Madrid y antes de llegar a Italia ha pasado por Barcelona y Mentone en Francia. Ahora en Italia el equipo recorrerá en dos caravanas las ciudades de Piamonte, Torino, Rimini, Ferrara, Bolonia, Saló, Nápoles, Venecia, Roma, Catania, Sicilia y las Islas Eolias. 

Treinta años después del estreno de Caro Diario (Querido Diario) de Nanni Moretti, Maqueda emprende un viaje en Vespa desde Madrid a Roma, a través de aquellas películas que le cambiaron la vida. Una road movie que invita al espectador a unirse a la aventura y a reflexionar con humor e ironía sobre nuestra propia transformación.

Durante el rodaje acompaña a Pablo Maqueda un equipo técnico de nueve personas, en el que destacan Pedro Román(La chica de Dak Lak) en la Dirección de Fotografía, Lola Rosales como Asistente de Producción, o Haizea Viana (La desconocida, Dear Werner) en la Producción Ejecutiva.

Además, durante la fase de desarrollo de Caro Nanni, Maqueda ha contado con la asesoría de Isabel Coixet, una de las cineastas más reconocidas de nuestro cine fuera de sus fronteras, premio honorífico en los European Film awards EFA 2024, y Maite Alberdi, reciente ganadora del Goya a Mejor película iberoamericana y nominada a los Premios Oscar® por La memoria infinita y El agente topo.

Pablo Maqueda se lanza de nuevo a la carretera tras su aclamado documental Dear Werner (Walking on Cinema), en el que colaboró con el legendario cineasta alemán Werner Herzog. Con un largo recorrido por los festivales internacionales Sevilla, Torino, Chicago, Budapest o Trento, Dear Werner obtuvo la nominación a los Premios Feroz en 2021. Regresa de esta manera también al género documental tras estrenar en cines el año pasado su primer largometraje de ficción, La desconocida, adaptación de la obra Grooming de Paco Bezerra, que tuvo su estreno en la sección oficial a competición del Festival de Málaga y el Festival Bifan de Corea del Sur.

Producida por Haizea Viana(Dear Werner, La desconocida), con coproducción de Sandra Hermida y Javier Rollo y producción asociada de Redibis Film (Italia), Caro Nanni es una producción hispano-italiana de VIVA. MEDIA FILMS en coproducción con COLOSÉ PRODUCCIONES. Cuenta con la participación de RTVE, Movistar Plus+ y FILMIN como proyecto ganador del Mallorca Talents Lab de Atlántida Mallorca Film Fest 2023, y actualmente es uno de los proyectos participantes en el programa de Residencias de la Academia de Cine Español 2023-2024.

· SINOPSIS ·
¿Alguna vez te has preguntado en qué película te gustaría quedarte a vivir si tuvieras la oportunidad? El cineasta español Pablo Maqueda lo tiene claro: en la soleada Italia del 93 de CARO DIARIO de Nanni Moretti. 

Treinta años después de su estreno,  Maqueda emprende un viaje en Vespa desde Madrid a Roma, a través de todas esas películas que nos cambiaron la vida. Una road movie que nos invita a unirnos a la aventura y a reflexionar con humor e ironía sobre nuestra propia transformación. Y es que la sociedad madrileña del 93 no es la del 2023, y con ese espíritu de búsqueda, Maqueda se lanza de nuevo a la carretera tras su aclamado documental DEAR WERNER (Walking on Cinema), nominado al Premio Feroz, en el que colaboró con el legendario cineasta alemán Werner Herzog.  

‘El Musical de los 80s y 90s. La película’: My fair Critic

2 Butacas de 5

¡Cómo mola Cuenca!

Es una de mis ciudades de España favoritas. La hospitalidad, la comida, la gente, el acento, el ambiente, la cultura, las casas colgadas… Las señoras de Cuenca.

Las señoras de Cuenca, o el señor de Cuenca, o el trabajador de bar de Cuenca. Esas figuras para las que se hacen muchos de los contenidos audiovisuales de éxito en televisión, y una gran cantidad de películas familiares. ¿Por qué? Porque si la señora de Cuenca no lo entiende, no funciona y hay que cambiarlo.

Y no lo digo yo. Es un gran tópico en el audiovisual: “Esto no lo entendería la señora de Cuenca”. A las pruebas me remito (Señora de Cuenca | Televisión | EL PAÍS (elpais.com))

¿Por qué hablo de esta indeterminada manchega para hablar de este musical? Precisamente porque dicha mujer entendería muy bien este musical, adaptación de una de las propuestas de mayor éxito de la Compañía Onbeat, y que se trata de la primera adaptación de una obra escénica de la mítica Gran Vía madrileña al cine. Lo entendería por la blancura de su contenido. Una obra para toda la familia sin mayores pretensiones que la de entretener con la música de éxito ochentera y noventera.

Peeeeeeeeeero…

Ojalá se aprendiera algo de Bob Fosse, o de Jerome Robbins y Robert Wise, o de Vicente Minelli. Y no lo digo cinematográficamente. Los números musicales son estupendos. Un montaje muy preciso y ágil que logra imágenes bailables. Y una ambientación en ellos muy lograda. Pero parece ser un copia-pega de lo que se hace en el teatro a la gran pantalla. Incluso puede llegar a decirse que quisieron grabar una función del musical en directo y hacer una peli en vivo. Pero el teatro y el cine tienen gramáticas diferentes. Lo que funciona en las tablas, puede no funcionar en cámara.

Ojalá se aprendiera algo de que las redes sociales no es lo mismo que el cine. La fotografía saturada de colores Instagrameros o Tiktokeros te invita a que hagas un story viendo la película en lugar de ver la película como tal. Quizá es el efecto que se buscaba, no estoy seguro de ello.

Ojalá se aprendiese que para hablar de algo controvertido o de actualidad no hay que pasar por encima de ello. Problemas maritales, adultos con síndrome de Peter pan, sueños no cumplidos, temática trans… Son temas ricos y de actualidad de los que merecen profundidad, delicadeza y sutileza, y más si se pretende en clave de humor como este caso. Blanquearlos de la manera que lo hace esta cinta (en especial, el personaje transexual y su posible amorío con el personaje de Naim Thomas) no creo que sea lo adecuado para aportar peso dramático a tu historia.

Ojalá se aprendiese de Stephen Sondheim o de Jeff Whitty o de William Shakespeare o García Lorca para escribir libretos excelsos y con capacidades adaptables al celuloide. Porque la reunión de amigos funciona, pero los diálogos no. Son totalmente teatrales, resultan forzados y no están dotados de la naturalidad y espontaneidad necesaria para que tengan fuerza. O eso, o querían que la señora de cuenca no se perdiese y pudiera seguir el hilo de la conversación. El montaje tampoco ayuda en las secuencias de diálogo. Te mastican demasiado tu atención. Me recuerdan a los diálogos de la antológica serie 7 vidas, pero sin el ingenio que esta tenía. Además, que parece que la película está al servicio de lucir las canciones que de contar una historia gracias a ellas. Y eso, pues la verdad, en un musical, chirría mucho.

Ojalá se aprendiese de Leonard Bernstein, Frederick Loewe o George Gershwin. Con esto no quiero decir que las canciones ochenteras y noventeras estén mal. Para nada. Buena muestra de eso son El otro lado de la cama (Emilio Martínez Lázaro) o La llamada (Los Javis, 2018). Lo que quiero decir es: ¿Es que no hay más música? ¿Es que no se puede pedir/encargar (que, al fin y al cabo, es un trabajo) a un compositor español que haga música original para un musical español del cual luego se va a hacer una película española? Innovación y fomento de la cultura, ¿no? Así te ahorras pagar derechos y sorprendes al mundo con algo nuevo y original… ¿O eso no lo entendería la señora de cuenca?

Ojalá se aprendiese que no todos los finales tengan que ser bonitos y felices. El final de que todos acaben con pareja funciona muy bien si eres Lope de Vega y su Perro del Hortelano, porque la preceden unas tramas palaciegas y líos de faldas que la sustentan. Pero eso son elementos que yo no veo en este film. Una pareja acaba junta porque están solos, otros se atraen, pero no aprenden nada y van a seguir jugando al gato y al ratón, y la pareja con problemas maritales se vuelve a querer así, como si nada, solo porque no se lo decían continuamente. Hay que seguir pagando facturas, señora. No se pagan con un <<te quiero>>.

Eso sí: rompo una lanza en favor de los actores, tanto los adultos como los jóvenes. Del grupo hombres, destaco a Gonzalo Trujillo. Siendo su personaje tan estereotípico, logro ver, como espectador, veracidad en su trabajo. Y del de las mujeres, sobresale Belén Orihuela dotando de ternura a su personaje Trans.

En cuanto a los actores que hacen la contraparte juvenil de los protagonistas, su credibilidad es fantástica. Incluso un servidor puede llegar a querer verlos más a ellos en sus aventuras en el colegio de su juventud, que a los adultos en el bar. Y sus números musicales son los mejores de todo el film. Una delicia de ver. Mi más sincera enhorabuena.

Le doy dos butacones para que la señora de Cuenca se siente. Es una cinta tan blanca que le gustará seguro. Pero a servidor/redactor, no tanto.