‘Arthur’: Un maestro de vida en cuatro patas

4 Butacas de 5

Mark Wahlberg as Michael in Arthur The King. Photo Credit: Carlos Rodriguez

Tras su último fracaso como runner, Michael deja de lado sus aventuras y se centra en casarse y formar una familia, pero años más tarde el sueño de volver a correr y ganar toca a su puerta a través de un campeonato en Santo Domingo. Sin pensarlo mucho, Michael junta a su equipo y encuentra patrocinadores para lanzarse a este último proyecto. Pero las cosas no serán tan fáciles como le gustaría.

En medio de este gran desafío el equipo lidiará con escenarios de dificultad casi imposible, asperezas del pasado y algunas lesiones físicas de su juventud. Pero no estarán solos pues Arthur llegará para mostrarles el verdadero significado de la unión, tenacidad y resiliencia, todo a través de sus cuatro patas.

Arthur The King. Photo Credit: Carlos Rodriguez

Un filme entretenido, no solo por la historia completa, sino por la curiosidad de ver cada desafío y la manera en que el equipo de Michael responde a ello, con sus tintes cómicos y su buena dosis de drama en cada personaje.

La resignificación de la victoria y de la lealtad a los tuyos, con unas locaciones paradisíacas que invitan al espectador a relajarse y disfrutar de los casi 107 minutos que dura la cinta.

Mark Wahlberg as Michael in Arthur The King. Photo Credit: Carlos Rodriguez

Sin duda una historia real que por sí sola es inspiradora captada con gran detalle en la ficción del cine, una película para disfrutar en familia y desconectar de la rutina.

‘Haikyu: la batalla del basurero’: Una película que habla de lo que influye el deporte en la amistad pero que se estampa contra la red de la pista de volley

3 Butacas de 5

Para toda una generación, las pachangas con tus amigos en la infancia han sido un lugar donde fortalecer vínculos de afecto hacia esos compañeros de clase, o del parque que estaba al lado de tu casa. De esto trata Haikyu; una historia con la que cualquiera se puede sentir identificado, pero que tiene una estructura demasiado rígida y que por momentos se hace tediosa.

Tenemos un enfrentamiento entre dos equipos: Karasuno y Nekoma que se juegan el todo por el todo en la definitiva final del torneo. La película está dividida en tres partes. Cada set es una de ellas y estos puntos interminables están trufados por flashbacks en los que conocemos más a fondo a los personajes.

El principal problema radica en que nada importa mucho, o por lo menos el director no consigue que empatices con estos personajes que se dejan la vida en la pista, pero no entiendes muy porqué. El eje sobre el que rota la historia es un chico andrógino que está marcado por la apatía total hacia el deporte y que lo practica por tener algo en común con sus amigos y porque no se le da mal. Esta apatía es algo similar a la que siente el espectador cuando ve el desarrollo de una trama a la que le falta alma y a la que le sobran puntos.

Estamos ante el cierre de un anime de cuatro temporadas que ha tenido gran repercusión en Japón. No hay duda de que esto ha provocado que estemos ante la segunda película más taquillera del año en el país asiático. Además, será la primera de dos partes que cerrarán esta historia, algo que ya se ha convertido habitual en este tipo de productos para aumentar las ganancias.

En conclusión, tienes que ser un amante del voleibol, o del anime, o de ambas, para poder disfrutar de este filme, porque de lo contrario, no es una cinta pensada para un público no iniciado en esta forma de animación. Como punto a favor se puede destacar que hay efectos gráficos muy interesantes y remarcables, y que algo que sería injusto sería no reconocerlos y comentar que es una película que no arriesga, porque hay escenas que sorprenden por sus efectos.