Ana Belén y Manu Vega protagonizan ‘Islas’, lo nuevo de Marina Seresesky

Les acompañan Eva Llorach y Jorge Usón, entre otros

La cineasta argentina Marina Seresesky escribe y dirige ‘ISLAS‘, su cuarto largometraje tras ‘Empieza el baile’, ‘Lo nunca visto’ y ‘La puerta abierta’

La soledad, la memoria y el miedo vertebran ‘ISLAS‘, una película llena de palabras contenidas, de tiempo suspendido y de volcanes… a punto de entrar en erupción y explotar

Se rueda ‘ISLAS‘, la nueva película de Marina Seresesky protagonizada por Ana Belén, en su gran regreso al cine, y Manu Vega.

E-media Canary, en asociación con AF Films, Match Point, Meridional Producciones y BTF Media, produce el cuarto largometraje de la directora y guionista argentina tras ‘Empieza el baile‘, ‘Lo nunca visto‘ y ‘La puerta abierta‘.

La ganadora del Goya Eva Llorach y Jorge Usón acompañan en el reparto a los protagonistas, Ana Belén y Manu Vega.

La soledad, la memoria y el miedo vertebran ‘ISLAS‘, una película llena de palabras contenidas, de tiempo suspendido y de volcanes… a punto de entrar en erupción y explotar.

En palabras de Ana Belén: «Mi personaje es Amparo Lamar, una mujer que llega a la isla con una idea muy clara en la cabeza… Sin embargo, en dos días, en los que transcurre la acción de la película, su vida cambiará. Hay muchas escenas muy potentes y emotivas, muy fuertes a nivel emocional… La película habla de soledades que se encuentran. Marina Seresesky viene del mundo de la interpretación por lo que es una maravilla trabajar con ella, hay un entendimiento muy grande a la hora de contar esta historia a través de los intérpretes. Nos entendemos muy bien. Con ‘Islas’ me enfrento a un nuevo y gran reto, no por muchos años trabajados el reto es mínimo, al contrario, es mayor».

Con ‘ISLAS‘, su directora Marina Seresesky ahonda en el tema de la soledad, sin victimismos ni culpables, a través de sus dos personajes principales: dos extraños sin, aparentemente, nada en común, dos náufragos dando manotazos en el aire.

Según Seresesky: «Todos somos islas en una sociedad que mira sin ver, donde la empatía es un valor en baja, donde creemos que nos separa un abismo de otro, del que no es como nosotros. En esta historia dos seres se encuentran a pesar de las diferencias, de las heridas, de los silencios… En ‘ISLAS‘ asistiremos al estallido de dos volcanes que han estado dormidos mucho tiempo«.

‘ISLAS‘ se desarrolla en el otrora majestuoso y esplendoroso Hotel Paradise, un enorme hospedaje que vivió un pasado glorioso y de opulencia… Ahora venido a menos, decadente y anticuado, y del que ya solo queda el recuerdo… Mientras sus escasos empleados y clientes conviven envueltos por una apatía y desengaño profundos, el pasado y el futuro de sus dos protagonistas se funde en esa realidad alternativa que ofrece el «todo incluido» del Hotel Paradise. 

Según Frank Ariza, productor del largometraje: «‘ISLAS‘ me enamoró desde el primer instante que lo leí. Conozco a Marina desde sus comienzos y sin duda es una de sus mejores obras. Tratar el tema de la salud mental es algo muy necesario y si se explora desde los ojos de estos grandes actores es un deleite».

La película se encuentra en su fase final de rodaje. El rodaje de ‘ISLAS’ se desarrolla hasta finales de mayo en diversas localizaciones de Puerto de la Cruz, Tenerife. 

La producción ejecutiva de ‘ISLAS‘ corre a cargo de Frank Ariza, Félix Rodríguez y Álvaro Lavín. 

‘ISLAS‘ es una producción de E-media Canary, en asociación con AF Films, Match Point, Meridional Producciones y BTF Media. 

‘Un año difícil’: la comedia romántica mejor que el contenido político

3 Butacas de 5

Los inseparables directores franceses Olivier Nakache y Eric Toledano, reconocidos, sobre todo, por la ganadora del Goya a mejor película europea Intocable (2011), confeccionan esta vez una película que podría parecer a priori un drama social al estilo Ken Loach pero que, aunque tiene parte dramática, es fundamentalmente una comedia con romance y un marcado —aunque superficial— contenido político.

Albert (Pio Marmaï) y Bruno (Jonathan Cohen), son compradores compulsivos hasta las cejas de deudas que, mientras tratan de solventar sus problemas económicos, se unen a un grupo activista medioambiental liderado por Cactus (Noémie Merlant), para intentar aprovecharse de sus actividades.

El punto fuerte de Un año difícil es la comedia realmente certera que maneja, más que su contenido político superficial: da la sensación de que la película pone en la mira a la organización activista queriendo desplegar un potente mensaje, pero no queda más que en un vehículo egoísta para sus protagonistas y el propio humor, que suprime su potencial profundidad.

Hay gags muy inteligentes en el ámbito de la sátira y la ironía (en concreto) fruto, sobre todo, de la conjunción de un brillante trabajo de diálogos en el guion, y su ejecución en la pantalla de la mano del carismático dúo protagonista: Marmaï y Cohen; que congenia muy bien a su vez con una Noémie Merlant —AKA Cactus—, líder de un grupo de ecologistas con ridículos apodos (gag recurrente que acentúa la sátira política).

La conciencia medioambiental —aunque como he dicho sea realmente secundaria— está presente constantemente en la película, a través de las actividades y discursos de la organización, de forma que se da visibilidad a una problemática actual en boca de los distintos sectores políticos internacionales. Un tema siempre candente y punzante, que es interesante representar en la pantalla para observar sus dispares reacciones.

Aunque no queda muy claro a nivel más global —y político— cuál es la enseñanza de los directores, la moraleja individual es clara y alude a la sinceridad y honestidad por encima de todo. Una resolución recurrente pero efectiva, que suele levantar los ánimos, y más si su clímax se acompaña con un número de baile tan entrañable como el de esta película: para salir del cine con una sonrisa.