‘Priscilla’: el otro lado de la historia

3’5 Butacas de 5

Sofia Coppola presenta su nueva película pretendiendo, como viene siendo habitual en sus obras, denunciar algún tipo de situación. En este caso, busca mostrar el otro lado de la supuestamente idílica historia de amor de Elvis y Priscilla Presley, basándose en las memorias de esta última.

La historia, más que hablar de amor, cuenta la historia, desde el principio, de Priscilla. Cómo era su vida antes de conocer al famoso ídolo de masas, cómo cambió su situación después de iniciar su relación y todo lo que vivió después. Siempre desde su punto de vista, lo que hace que, mientras va pasando el tiempo, vaya tomando conciencia y madurez, al igual que el tono de la película.

Lógicamente, esto no va a gustar a los fans de Elvis Presley, sobre todo a aquellos que le tengan tan idealizado como a un rey. Como toda estrella de la música, y más en aquel momento, fue una persona complicada, aunque las películas sobre él no lo terminen de mostrar. Por eso, en cuanto se cambia el punto de vista, se ve lo que ya se podía haber intuido.

Sin embargo, la película se queda un poco a medias. No termina de ser todo lo crítica que debería con el mensaje que pretende dar, aunque la idea y la historia son buenas. Todo es demasiado correcto, está todo en su sitio. Al intentar alejarse de algo demasiado fuerte, se queda a medias, no encuentra cómo dar el dramatismo y la intensidad que la historia necesita para empatizar con la protagonista.

Para levantar un poco esa falta de intensidad, cuenta con dos protagonistas a la altura de sus personajes: Cailee Spaeny y Jacob Elordi, cuyas interpretaciones salvan, en cierta manera, las carencias de la película.

A pesar de todo, es una apuesta interesante e innovadora, sobre una historia que conocemos sobradamente, pero que nunca habíamos visto así. Una película muy recomendable, con un mensaje importantísimo y demasiado actual.

‘Buscando a Coque’: la melodía a la verdad del amor por los mitos

4 Butacas de 5

El amor es ese sentimiento que nos hace viajar a multitud de lugares, universos y sueños infinitos en los que la felicidad, la pasión y los momentos tórridos son los protagonistas. Una sensación que se convierte en el cuento de hadas perfecto cuando encontramos a la compañera ideal mediante momentos imperfectos que reescriben el relato idóneo de la felicidad.

Una búsqueda de identidad de lo que queremos ser, lo que deseamos y en lo que nos convertimos a través de los falsos mitos y verdaderos que hacen que evolucionemos como personas.

La risa es una de las herramientas perfectas para construir esa búsqueda de identidad, una faceta que Teresa Bellón y César F. Calvillo han ejecutado a la perfección en ‘Buscando a Coque’, la ópera prima de los dos cineastas que llega el próximo 14 de febrero a las carteleras.

Los dos cineastas son los artífices de una película que simboliza nuestras relaciones vitales a través del deseo por los mitos, la esperanza y el reencuentro con la identidad. Una película espléndida que permite al espectador reencontrarse con la comedia romántica.

‘Buscando a Coque’ no es la típica obra pastelosa que bebe de los miles de clichés explotados en otras producciones. Es una historia humana, cercana, idealizada después de muchos años de esfuerzo y que profundiza en nuestra necesidad de ser felices. Un viaje desde los pilares de nuestros sueños a través de un relato lleno de humor, diálogos hilarantes y situaciones que conllevan un aprendizaje sobre lo que somos y queremos ser.

Hugo Silva y Alexandra Jiménez son el punto inicial de una producción refrescante, llena de ternura, humor y una verdad que supera aquellos sueños que teníamos cuando éramos adolescentes en los que terminábamos siendo el amor idílico de nuestros mitos artísticos.

Los dos protagonistas están espléndidos llevando la batuta con unos diálogos desternillantes y situaciones que permiten al espectador en descomponer sus emociones para encontrar la verdad sobre nuestras relaciones: lo que éramos y en lo que nos hemos convertido.

Después de dos cortometrajes exquisitos como son ‘Cariño, me he follado a Bunbury’, y ‘Una noche con Juan Diego Botto’, Teresa Bellón y César F. Calvillo demuestran con soltura, tesón y pasión la dirección de una película que hará no solamente las delicias de toda pareja si no también de aquel espectador que huye de las comedias románticas.

Mediante el elemento surrealista de la persecución del mito, accedemos a viajar a través de una película que habla sobre la curiosidad de nuestras vidas, de aquello que nos duele y de cómo el amor puede convertirnos en mejores personas; también esa soledad de nuestras emociones en las que incluso nosotros mismos somos incapaces de entendernos.

Hugo Silva interpreta a César, un fan incondicional de Coque Malla que recibe la noticia de que su pareja Teresa (Alexandra Jiménez) se ha acostado con el artista musical. Ese diálogo inicial es el vértice de un viaje que llevará a los espectadores hasta Miami en busca del cantante y de una verdad dolorosa, tierna y emocionante.

Junto a Hugo Silva y Alexandra Jiménez encontramos a intérpretes como Cristina Soria, José Troncoso, David Lorente y Betiza Bismark que aportan un dinamismo hilarante a las situaciones que surgen en un relato fantástico. Coque Malla es el mito, el elemento surrealista de la situación inicial que aporta a la película un desenlace mucho más veraz y mágico que la propia historia.

Los momentos musicales aportan una energía esencial a un largometraje que hará las delicias de quienes busquen evadirse de la vorágine de la vida, ruidosa e insípida, porque ‘Buscando a Coque’ es una melodía al amor, a la verdad del alma, de la pareja mediante un pentagrama que eleva la pasión por el mito hasta lo que hace auténtica nuestra vida.