'Cliff Walkers': un éxito dentro del género al que es difícil discutir su propuesta

'Cliff Walkers': un éxito dentro del género al que es difícil discutir su propuesta

4 Butacas de 5

La primera aproximación al género de espías de Zhang Yimou es, para bien y para mal, todo lo que cabría esperar del director célebre por sus coreografías deslumbrantes, casi haikus cinematográficos, protagonistas de sus películas Wu Xia, como Hero (2002) o House Of The Flying Daggers (2004). En ellas, la narración se articulaba en torno a las secuencias de acción de artes marciales, la trama y los personajes se desarrollaban en estos términos, a través de la acción pura. Por lo tanto, en Cliff Walkers, las posibles intrigas propias del género del espionaje pasan a segundo plano, y la película se entrega decididamente al ejercicio del suspense, entendido como muelle desde el que impulsar la narración de manera puramente cinematográfica.

Sin ningún tipo de preámbulo, la película comienza con el salto en paracaídas de los espías protagonistas, Zhang Xianchen (Zhang Yi) y su mujer Wang Yu (Qin Hailu), además de otra pareja más joven formada por Chu Liang (Zhu Yawen) y Xiao Lan (Liu Haocun), para infiltrarse en el territorio chino ocupado por los japoneses durante los años 30 y 40. Al principio poco sabemos del objetivo de su misión, más allá de que deben llegar hasta la ciudad de Habin sin ser descubiertos por los espías enemigos camuflados como aliados que intentarán capturarlos. De hecho, y a diferencia de la tradición del género, la primera tuerca del mecanismo del suspense en forma de traición y tiroteo apenas tarda unos minutos en ponerse en marcha, estableciendo desde el comienzo la apuesta decidida por un ritmo de intriga y acción acuciante, que apenas se permite detenerse en ningún momento.

Y es que, durante la gran mayoría de las dos horas de película, aquello que vemos es estrictamente el desarrollo de la misión, presentado en una concatenación de secuencias marcadas por un pulso electrizante y grandes explosiones de acción. No conocemos apenas nada de los protagonistas, más allá de un par de rasgos fundamentales casi a modo de macguffin emocionales (como que una de las parejas de espías tiene unos hijos a los que están buscando), y lo único que sabemos de ellos a ciencia cierta es que son profesionales, comprometidos con su país, y que hacen lo que tienen que hacer sin queja alguna. Por lo tanto, la película se acaba convirtiendo, en el mejor de los sentidos, en una colección de tropos del género que Yimou se apropia y revitaliza con su dominio impecable del ritmo y la acción.

Aunque ciertos pasajes de Cliff Walkers resultan más estimulantes que otros, formalmente todos tienen un acabado realmente depurado. Aunque la fotografía digital a cargo de Zhao Xiaoding tiene un aspecto demasiado limpio para la atmósfera que la cinta pretende evocar, la recreación de la época y ese ambiente siempre frío y desasosegante, en la que todos los personajes son implacables y visten gabardinas oscuras con fedoras pistolas mientras empuñan sus pistolas Mauser está perfectamente conseguido.

Así, será difícil que Cliff Walkers sorprenda a cualquier asiduo al cine de espionaje, pero resulta un éxito dentro del género al que es difícil discutir su propuesta gracias al dominio envidiable del pulso, la acción y el suspense.