'Sick of myself': Narcisista en sí misma

'Sick of myself': Narcisista en sí misma

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¿Qué pasaría si el narcisismo de una persona se llevara a las máximas consecuencias?, es lo que nos plantea el director noruego Kristoffer Borgli en su nueva película “Sick of myself” que como su nombre lo indica, es la historia de Signe, interpretada por Kristine Kujath Thorp, quien, debido a su narcisismo extremo y claramente enfermo, se convierte en su propio cáncer con tal de ser visible ante la sociedad.

            Todo en este largometraje es tóxico, las relaciones con tu pareja, con los amigos, con los colegas del trabajo, y contigo mismo, esto hace que Signe en su mundo provoque situaciones que favorecen esta toxicidad, lo cual para ella es bueno, de hecho, llega a excitarse con la idea de su funeral por creer que ahí será el único momento en su vida en el que será verdaderamente el centro de atención.

            Algo que hace bien el filme es enseñar desde el inicio que veremos una realidad distorsionada por el narcisismo de la protagonista, es decir, las situaciones que vemos son como ella las ve y no como en realidad son, las cuales a veces no la benefician. Constantemente vemos acciones en las que, para hacerse notar y ser el centro de atención, miente, finge enfermedades, se droga, o de una manera muy tóxica ridiculiza a su novio Thomas (Eirik Sæther).

            Te puedo adelantar que te sentirás incómodo la mayor parte de la película, tanto por lo visual por la descarada victimización que Signe busca, esto para algunas personas hará que pierdan el interés, pero a otras les gustará saber cuánto más se puede ridiculizar y exponerse a peligros para hacer que todo el mundo hable de ella y todos estén a sus pies.

            El problema de esta película está en su narrativa, muy rápidamente agota el tema y solo son situaciones que se repiten durante más de hora y media que al final no llevan a nada y sientes que el desarrollo que debió tener no está. Sin embargo, el cambio de tono que hace de pasar de una comedia dramática a una comedia negra con tintes perturbadores hacen que quieras seguir viendo más.

             “Sick of myself” es narcisista en sí misma, pero logra poner en la mesa un tema que irónicamente pocas veces es protagonista para incomodar a la audiencia y al mismo tiempo la hace reflexionar ya que por más absurda que pudiera parecer, por algo Borgli lo discute.