'EPiC: Elvis Presley in Concert': La auténtica inmortalización del hombre de Memphis

'EPiC: Elvis Presley in Concert': La auténtica inmortalización del hombre de Memphis

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Tras su película biopic Elvis (Estados Unidos, 2022), protagonizada por Austin Butler, el maníaco del montaje Baz Luhrmann no se quedó conforme y, venido del extenso trabajo de investigación sobre el icono del rey del rock and roll, nos trae un documental que recoge material inédito del detrás y delante de cámaras de uno de los espectáculos más grandes jamás vistos en la música. 

Un escenario que se redime ante un hombre de tupé y estrafalario traje blanco mientras se sacude como si un ejército de hormigas invadiera cada centímetro de su cuerpo. Eso es en esencia EPiC: un viaje sobre el personaje de Elvis Presley y su impactante presencia en el escenario, alimentado no por un ejército de hormigas sino por personas y público que vociferaban con cada suspiro de la estrella musical. Luhrmann, fiel a sus herramientas fílmicas, reanima archivo inédito para contar, en bloques marcados, cómo Elvis se dejaba la vida en los más de 1100 conciertos que dio cuando vivía “aprisionado” en el hotel continental de Las Vegas. 

Para Luhrmann, el emblema de Elvis es uno de los milagros más desafortunados que nos terminó dando la música: un hombre que mezclaba el blues con el country y el gospel, arrollado por las luces, micrófonos y las cámaras que lo convirtieron en víctima de su propia identidad. Y aun siendo terrible cómo el emblema del músico pudo haber tenido un destino más positivo, el filme se centra en lo que realmente nadie va a reprocharle: exhibir la fantasía que suponía tener al originario de Memphis explotar y sudar cada verso de sus hits más icónicos

Tal vez Elvis nunca haya triunfado en la vida real como estrella del cine, pero con EPiC Luhrmann inmortaliza en sus más de 90 minutos el temple del intérprete, el coraje, la resistencia y el dolor casi masoquista cada vez que el telón se levantaba. Su símbolo traspasa la pantalla y transmite las mismas emociones que un actor de alta categoría de Hollywood entregaría. Y es que, aunque Elvis ya no esté entre nosotros, su esencia siempre permanece, incluso si el telón se ha bajado.