3 Butacas de 5

No te queda otra (Aimons-nous vivants, en francés) dirigida por Jean-Pierre Améris quien también guioniza junto a Marion Michau es una comedia romántica que nos invita a reflexionar sobre el derecho a una muerte digna y lo importante que es sentirse acompañado y comprendido para aprender a disfrutar de la vida.
Protagonizada por dos actores muy conocidos en el cine francés como son Gérard Darmon (Astérix & Obélix: Misión Cleopatra, La teta y la luna) y Valérie Lemercier (Los visitantes, Aline) que hacen un trabajo maravilloso desarrollando la química entre sus personajes y llevando todo el peso cómico de la película. Su relación es el corazón de esta historia y funciona a la perfección tanto en la comicidad como en los momentos más tiernos y humanos.

La historia trata sobre Antoine Toussaint (Gérard Darmon), un cantante famoso que está pasando por un momento muy complicado después de tener problemas de salud. Debido a esto, pierde las ganas de vivir y decide viajar a Suiza con la decisión de ir a una clínica de eutanasia. Durante el trayecto en tren conoce a Victoire (Valérie Lemercier), una mujer muy diferente a él: es habladora, espontánea y llena de energía. A partir de ese momento, el viaje cambia completamente y Antoine empieza a replantearse muchas cosas sobre su vida gracias a la relación que comienza a establecer con Victoire. La película enfrenta las ganas de vivir de ella y la pérdida de la esperanza de él de una forma muy bonita y cómica. Son dos polos completamente opuestos lo que genera muchas situaciones divertidas, especialmente gracias a la interpretación de Lemercier que da vida a una mujer alocada, pero con un corazón enorme.

Para mí una de las grandes virtudes de esta cinta es que combina perfectamente la capacidad de disfrutar de la vida con la temática del derecho a una muerte digna. Independientemente del final de la historia, el poder de decisión del personaje principal es lo que prevalece por encima de todo, recordándonos que nunca sabes como puede sorprenderte la vida, pero que los deseos y necesidades de cada individuo son complejos y es necesario hacer un ejercicio de comprensión y respeto. Otro tema que subyace y que toma más relevancia hacia el final de la película es lo complicado que puede ser lidiar con enfermedades mentales y lo importante que es trabajar para un mayor entendimiento especialmente si quien lo sufre es un familiar o una persona muy cercana.

En conclusión, es una película que pueden ver todos los públicos, pero cuya temática y conflictos van a ser mejor apreciados por un público adulto. Sin duda, es una película entretenida y amigable con la que los espectadores pasarán un buen rato y además se irán con una reflexión bonita a sus casas. La cinta llega a los cines de España de la mano de Vértigo Films el 13 de marzo.

