'Prime Crime: A true Story' Un estupendo regreso de Gus Van Sant

'Prime Crime: A true Story' Un estupendo regreso de Gus Van Sant

3’5 Butacas de 5

Gus Van Sant vuelve al cine tras 8 años desde su última película (No te preocupes, no llegará lejos a pie). Es cierto que, entre medias, dirigió una miniserie (Feud: Capote vs. The Swans), pero lo cierto es que echábamos de menos a este director, capaz de ofrecer un cine más convencional junto a otro mucho más experimental (con resultados desiguales). En su parte más convencional, siempre ha destacado por la solidez de su narrativa, y ahí hay ejemplos tan evidentes como El indomable Will Hunting, Descubriendo a Forrester, Mi nombre es Harvey Milk o Tierra prometida. En su faceta más experimental tenemos ejemplos como Mala noche, Psycho, Gerry o Last Days, cintas cuyo visionado me pareció entre lo risible y lo soporífero. Y luego hay un punto medio entre su cine más experimental y el más comercial, como Elephant o Restless.

Bien, pues ahora nos llega su última película, en la que juega a los dos bandos, aunque decantándose por un relato algo más convencional con Prime Crime: A True Story (Dead Man’s Wire), y lo cierto es que el resultado es estupendo, demostrando que Gus Van Sant sigue manteniendo su solidez narrativa.

Tras ser estafado por un banco, Tony Kiritsis secuestra al hijo del presidente de la compañía con un dispositivo mortal atado al cuello, exigiendo la devolución de su dinero, una indemnización y una disculpa pública retransmitida en prime time.

Prime Crime: A True Story es de esas películas que están tan bien contadas que resulta muy fácil rendirse a ella. Desde sus primeros minutos, el film mezcla ficción y realidad mediante un montaje magnífico, combinando imágenes que parecen de archivo con el relato ficcionado. El resultado funciona muy bien y mantiene el pulso narrativo constante, sin apenas altibajos.

Destaca también un diseño de producción espléndido, que nos transporta a la época con facilidad, junto a una selección musical muy acertada. Además, la banda sonora de Danny Elfman aporta toques atmosféricos y experimentales que encajan perfectamente.

Pero es en el reparto donde el film muestra sus mejores bazas: interpretaciones magníficas en todo el elenco. En especial, Bill Skarsgård, en lo que podría ser la mejor interpretación de su carrera, construyendo un personaje lleno de aristas que mezcla patetismo y magnetismo. Consigue que el espectador empatice con él y, al mismo tiempo, lo tema. También destacan Dacre Montgomery, Cary Elwes (irreconocible), Colman Domingo y Al Pacino, quien, con pocas escenas, logra definir perfectamente a su personaje.

En definitiva, Prime Crime: A True Story es una historia bien construida y sólidamente dirigida. No pretende reinventar nada, pero demuestra que contar bien una historia sigue siendo suficiente. Un ejemplo de cine donde todo está al servicio del relato, ejecutado con pulso firme y precisión. Y prueba de ello es que, al finalizar la proyección, la sala estalló en aplausos, señal clara de que la película conecta plenamente con el público.

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