'Corredora': Un Non-Stop de la salut mental

'Corredora': Un Non-Stop de la salut mental

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Seguimos en el BCN Film Festival con ‘Corredora’ que concurre en la sección oficial fuera de concurso con un drama físico e introspectivo sobre deporte de alta competición y salud mental dirigido por Laura García Alonso en su debut en el cine.

Cris (Alba Sáez) es una corredora de élite que está a punto de prepararse para el Campeonato de España. Vive en un Centro de Alto Rendimiento (CAR) y tras unos días de entrenamientos muy duros sufre un brote psicótico que la obliga a alejarse de la alta competición. Su padre (Àlex Brendemühl) no sabe cómo ayudarla y le pide que haga caso a los médicos para ver cómo va evolucionando, pero será su nueva vida con su hermana Natalia (Marina Salas) con quien Cirs encontrará apoyo para aceptar y redefinir su vida de nuevo.

Este drama físico e íntimo consigue meter al espectador dentro de la cabeza de Cris que nos va a ir desvelando muy poco a poco qué siente. Ella solo quiere correr y ganar porque sabe que es la mejor y no quiere parar hasta conseguirlo, pero también corre para enfrentarse a sus propios miedos. Cuanto más corre y más machaca su cuerpo más está luchando contra sus propias emociones.

La interpretación de Alba Sáez, en su primer protagonista en el cine, es tremenda al mostrar todas las fases por las que pasa Cris. Como deportista es metódica, controladora, planificadora y extremadamente competitiva sobre todo consigo misma. Lleva una vida de entrenamiento casi militar que también lleva a su vida fuera de la pista de entrenamiento. Cuando empieza a descontrolarse pasa por varias fases, primero tiene la sensación de que su amiga entra en su habitación luego desconfía de todos sus compañeros en el CAR hacia sus compañeros y el propio entrenador hasta que sufre un estallido en una secuencia que pone el vello de punta al mostrar a alguien totalmente descontrolado que no puede parar ni controlar lo que está haciendo.

Después de su ingreso vemos a una Cris medicada totalmente zombie que consigue mejorar día a día pero las pastillas la dejan totalmente cansada y somnolienta algo que detesta. Los psiquiatras le han recomendado que la alta competición no es algo bueno para ella y debería esperar para ver cómo evoluciona para tomar una decisión sobre su carrera como deportista. Pero ella está obsesionada con correr y eso la llevará a un lugar en el que finalmente tendrá que tomar decisiones serias con respecto a su futuro y a la alta competición.

La dicotomía entre salud mental, deporte y competición de alto rendimiento es tremendamente interesante porque la práctica deportiva ayuda, pero la alta competición no.

Para preparar el personaje Alba Sáez tuvo que entrenar muy intensamente la parte física como emocional para poder transmitir cómo Cris utiliza el movimiento como vía de escape de su cabeza, pero al mismo tiempo también como una ayuda.

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