'The Mandalorian and Grogu': un proyecto más ambicioso con el que los fans saldrán más que satisfechos

'The Mandalorian and Grogu': un proyecto más ambicioso con el que los fans saldrán más que satisfechos

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The Mandalorian & Grogu llega al cine envuelta en una campaña de promoción que intenta venderla como “el gran regreso de Star Wars a la gran pantalla”, tras siete años limitando el contenido de la saga a Disney+. Y ahí es donde empieza el principal problema de la película: las expectativas que ella misma genera. Porque, una vez vista, da la sensación de que no estamos ante una auténtica película cinematográfica de Star Wars, sino ante un episodio especial alargado de la serie de Disney+, ampliado en duración, presupuesto y escala visual.

La cinta llega al cine de la mano de los creadores de la serie Jon Favreau (Iron Man, El Rey León) y Dave Filoni (Clone Wars, Ahsoka) que la coguionizan junto a Noah Kloor (El Libro de Boba Fett, The Mandalorian) y dirigida por Favreau. Y no me malinterpretéis, la película funciona razonablemente bien si se entiende como una extensión directa de la serie. Mantiene intacta la dinámica entre Mando y Grogu, conserva el tono de aventura episódica y sigue explotando ese estilo de western espacial que tan bien definió las primeras temporadas. Es entretenida en general, llena de momentos de acción -que se hacen largos a ratos- y con el carisma que recuerda por qué estos personajes conectaron con el público desde el principio. Grogu sigue siendo tan lindo y gracioso como siempre y nos da momentos muy tiernos.

El problema aparece cuando se analiza como experiencia cinematográfica independiente. La película rara vez transmite la sensación de evento grande, épico o verdaderamente trascendente que se esperaría del regreso de Star Wars al cine. Su estructura narrativa se siente televisiva: una misión principal y un ritmo pensado más para el consumo doméstico por capítulos que para una obra diseñada específicamente para la pantalla grande. A mí personalmente me encanta el ritmo pausado de la serie, pero aplicado a una película de dos horas y cuarto se siente demasiado lenta en algunas partes.

También pesa mucho la dependencia del universo previo de la serie. Quien no haya seguido The Mandalorian probablemente encontrará difícil implicarse emocionalmente, porque la película apenas se preocupa por presentar a sus personajes o construir un conflicto autónomo. Asume constantemente que el espectador ya conoce las relaciones, los códigos y el contexto. Eso refuerza la sensación de estar viendo una “temporada nueva condensada” más que una película con identidad propia.

Visualmente hay mejoras evidentes respecto a la serie: escenarios más ambiciosos, secuencias de acción más elaboradas y una fotografía más cuidada. Muchas escenas tienen la puesta en escena típica de una producción televisiva de alto nivel, sin alcanzar la escala visual o el impacto cinematográfico que tuvieron las películas de la saga. Es cierto también que, si bien no concluye la serie, sirve para situar a estos personajes en la trama general de la galaxia.

En definitiva, The Mandalorian & Grogu no es una mala película. Como capítulo especial de la serie funciona bastante bien: entretiene, respeta a los personajes y ofrece exactamente lo que los fans esperarían de la serie. Pero el discurso promocional de “el regreso definitivo de Star Wars al cine” juega en su contra, porque la película nunca termina de sentirse como algo concebido realmente para el cine. Más que una nueva etapa para la saga en pantalla grande, parece un episodio largo de Disney+ proyectado en una sala. Aun así los fans de la serie saldrán satisfechos de ver esta película que se estrena en cines el 21  de mayo.