Última crónica desde el Festival de Cannes, aunque no lo último que publicaremos porque quedan críticas individuales de dos películas fantásticas: Fatherland, lo nuevo del director polaco Pawel Pawlikowksi y L’inconnue, la propuesta de Arthur Harari, coguionista de Anatomía de una caída, junto a Léa Seydoux.
RED ROCKS
3 Butacas de 5

El cineasta francés Bruno Dumont es un genio del sinsentido. Un director que arriesga a más no poder con unas comedias con ideas fantásticas, y Red rocks puede ser el culmen de todo eso: dos bandas rivales de niños de 4 o 5 años enfrentados por subirse a unas rocas en la playa y el corazón de una chica del grupo, todo contado desde el punto de vista de los niños.
Es inevitable que esto se haga pesado, pues los niños son muy pequeños y es muy difíciles que dejen grandes actuaciones, además con un diálogo adaptado que no pasa de dos palabras por frase y con larguísimas secuencias sin texto de ellos saltando al mar o riéndose que hicieron que perdiera un poco la fe en el film producido por Albert Serra.
Pero tampoco puedo negar lo estimulante que me resultó la propuesta: reducir una historia típica a lo mínimo, experimentando con actores jovencísimos que pocas veces en la historia del cine habrán cargado con tal protagonismo (el 90% del film son ellos), y haciendo del paisaje de rocas rojas (rodado a 15 minutos de Cannes, además), un personaje más.
Puede que no me conquistara del todo, pero cuanto más pienso en ella más potente me parece y sin duda es un ejercicio de experimentación y comedia más que recomendable.

LOW EXPECTATIONS
3’5 Butacas de 5

Ya de inicio revelo mi amor a este film, pues es el único de la sección que me he tomado el tiempo de ver dos veces durante mi estancia en Cannes. Quizás no es muy original, pero consigue un tono único y que llega al corazón, que recordará al cine de Joachim Trier, y que indirectamente tiene participación en la película pues su amigo y protagonista de su Trilogía de Oslo, Anders Danielsen Lie, aparece en esta ópera prima noruega protagonizada por la artista Girl In red.
La historia que nos propone seguro que os suena a algo ya visto: una artista joven, que le ha ido muy bien y muy rápido que entra en crisis y se aleja de los escenarios. Es normal tener reservas, pues podría tratarse de una historia más ya vista, pero rápidamente deja claro que no va a tomar el camino esperado y que va a centrarse en retratar la depresión que sufre la protagonista a través de varios momentos de su vida y encuentros con familiares, compañeros y amigos, centrándose sobre todo en su trabajo como profesora sustituta en un instituto.
Ahí es donde surge también la comedia en un film tremendamente dramático, pero que como en el cine de Trier, tiene una luz esperanzadora que sobrecoge. Puede que no sea suficiente para algunas personas, pero para mí conseguir encontrar un tono tan complejo, con una dirección de actores espectacular y un montaje fantástico, es digno de celebración. Desde ya, una película que se quedará conmigo.

I SEE BULDINGS FALL LIKE LIGHTING
4 Butacas de 5

Aquí estamos hablando de palabras mayores. Palabras mayúsculas. Un drama británico sobre 5 amigos que están entrando en la adultez y que se resisten a crecer. De nuevo, un argumento típico, además con un arranque que me dejó algo confuso al dar algún salto temporal o de personajes, pero conforme avanza el metraje, la cineasta Clio Bernard hace que quieras a ese grupo como si fueras uno más.
Y esto es solo el principio, pues luego el drama despliega todo su arsenal descubriéndose como una potente película política, cargando contra el ultracapitalismo actual, en concreto con el problema de inaccesibilidad a la vivienda, con varias secuencias fantásticas que desarrollan este tema y que elevan su potencia dramática al más alto nivel.
Quizás la mayor pega que le puedo poner es que parece ser una historia destinada a contarse en una miniserie o serie de televisión, pasando por encima por muchos momentos muy interesantes pero que solo sirven de pinceladas para dar profundidad a unos personajes magistralmente interpretados por Anthony Boyle (Masters of the air), Joe Cole (Peaky blinders), Daryl McCormack (Puñales por la espalda: De entre los muertos), Lola Pettigrew (Dating Amber), Millie Brady (Gambito de Dama) y Jay Lycurgo (Peaky Blinders: El hombre inmortal).
LA GRADIVA
4 Butacas de 5

Posiblemente la mayor sorpresa de todo el festival fue esta La gradiva, ópera prima de la directora de fotografía Marine Atlan, que ganó Semana de la crítica y fue uno de los títulos más valorados por la prensa estos días. La película cuenta el viaje de una clase de secundaria francesa a Nápoles, pero que lejos de ser una película “adolescente” al uso, es una exploración del tiempo, la memoria, la amistad y la sexualidad.
Un viaje narrado con un apartado visual impresionante, sacando el máximo partido a la ciudad natal de Paolo Sorrentino, consigue llegar a unos niveles de abstracción y profundidad que realmente no esperaba que consiguiera.
Además, es una película que, entre sus múltiples temas y objetivos, tiene claro que sus personajes son importantísimos, y a lo largo de sus rápidas 2h30 de metraje, va dando espacio para que cada uno de ellos tenga momento de explicación de cómo esas preocupaciones sobre el paso del tiempo o sus relaciones les afectan personalmente.
Simplemente es un ejercicio autoral increíble que coge una sinopsis que podría ser de una película al uso de plataformas (me viene a la mente Viaje de fin de curso: Mallorca), para llevarlo a otro nivel. Simplemente una de las mejores películas del año, que maria de frente al cine neorrealista italiano.

