2’5 Butacas de 5

El director Matt Whitaker dramatiza la historia real de Helmuth Hübener un joven mormón de 16 años que fue condenado a muerte por oponerse a Hitler en 1942.
1941, Hamburgo. Helmuth Hübener (Ewan Horrocks) es un chico de 16 años que lleva una vida normal para la época. Es miembro de las juventudes hitlerianas, va a la iglesia (mormona en este caso) y tiene una pandilla de amigos. Gracias al párroco de su iglesia consigue entrar como becario en el ayuntamiento y descubre una sala llena de libros prohibidos. Su hermano que está en Francia durante la guerra regresa con una radio de onda corta con la que descubre los discursos de Churchill en la BBC y empieza a escuchar otras cosas sobre el transcurso de la guerra. Un día, su amigo Solomon Schwarz (Nye Occomore) desaparece y eso le impulsa aún más en su determinación de hacer algo contra el régimen de Hitler. Para ello recluta a sus amigos Karl (Ferdinand McKay) y Rudi (Daf Thomas) con quienes se dedica a repartir pasquines por toda Hamburgo.

Para su desgracia, su activismo llamará la atención del oficial de la Gestapo Erwin Mussener (Rupert Evans) quién se obsesionará con encontrar a los responsables de los pasquines contra Hitler. El desenlace de la historia es terrible ya que los tres amigos soportaron cárcel y en el caso de Helmuth cárcel, torturas y fue condenado a la guillotina a los 17 años.
La película rodada en inglés, con reparto británico es una coproducción entre Lituania y Estados Unidos. Está bien rodada y el reparto cumple a la perfección simulando el cine de época que suele llegar desde Reino Unido.

Destacan las interpretaciones de Ewan Horrocks y Rubert Evans que interpretan de forma más que convincente a sus dos personajes antagonistas como son el héroe adolescente y el villano atormentado. Es muy interesante la vertiente religiosa del protagonista ya que se muestra cómo el régimen nazi acaba por impregnar el discurso religioso de nacionalismo alemán y del individuo frente a lo comunitario de ayudar a los vecinos, necesitados o pobre.

La historia deja buenas escenas a lo largo del metraje como el diálogo sobre la verdad, la tragedia de Evans o la escena del juicio, aunque aquí en algún momento pecan de adelantarse a hechos históricos futuros en referencia entre líneas a los juicios de Nüremberg. La propuesta es clásica y queda limitada sobre sí misma para lo inusual de la historia en la que un adolescente que piensa por sí mismo se opone a Hitler y podrían haber buscado una puesta en escena más arriesgada.
El origen del proyecto era una miniserie de cuatro capítulos para Estados Unidos para la productora religiosa Angel Studios que luego se convirtió en película y puede ser que el remontaje haya afectado a la historia para cines.

