3’5 Butacas de 5
Arantxa Echevarría está de vuelta. Tras el gran éxito que supuso en su carrera ‘La Infiltrada’ (Goya a Mejor Película), la cineasta regresa con una comedia que le permite reírse de la sociedad mediante un retrato social contemporáneo sobre la codicia del ser humano, el clasismo social y los juguetes rotos en los que acaban convertido muchos seres humanos.

Con dos comedias anteriores a sus espaldas como ‘La Familia Perfecta’ y ‘Políticamente Incorrectos’, la directora firma su historia cómica más redonda con un reparto en estado de gracia y con la que demuestra la gran lucidez y buen hacer que tiene la realizadora. Y es que Arantxa Echevarría no solamente es una cineasta de diez, es una mujer llena de simpatía que saca lo mejor de ella con una película incómoda, negrísima sobre la España del postureo y esa necesidad inherente que tenemos los seres humanos en aparentar lo que no somos.

En ‘Cada Día Nace un Listo’ el espectador asistirá a una radiografía sobre las estafas piramidales, los gurús económicos del todo a cien y en lo opaca que es la fama al caer en el olvido. Hugo Silva se mete en la piel de Toni Lomas, un tipo que antaño presentaba un talent show y que ahora no tiene donde caerse muerto. Su vida recibe un giro cuando Malena, un amor del pasado, le pone en contacto con Junior, el hijo de un rico empresario para pedirle que robe un cuadro de gran valor del hogar familiar. A partir de ahí, Toni Lomas decide crear un grupo junto a La Mari y el Gallego en donde todo el mundo busca sus propios intereses.

El reparto está excepcional, desde Hugo Silva y Susi Sánchez en los papeles protagonistas al resto del elenco formado por Dafne Fernández, Jaime Olías, Ginés García Millán, Diego Anido, Belén Rueda, Pedro Casablanc, Gonzalo de Castro Markos Marín, Marina Ostolaza, Sofía Otero y Javier Tolosa.; todos ellos forman una ácida sátira y mordaz sobre la propia condición del ser humano además de la sociedad capitalista actual.
Lo mejor de la película reside sobre todo en el guion escrito por la realizadora vasca y Patricia Campo en el que se retrata la desesperación con sentido del humor y empatía, la ridiculización de los discursos de los nuevos ídolos actuales y el costumbrismo de la sociedad actual. Una comedia mucho más próxima al esperpento social en un espejo que distorsiona la obsesión por el dinero rápido y el hambre de éxitos. Arantxa Echevarría está de vuelta riéndose de nuestras miserias humanas con una comedia redonda.

