3 Butacas de 5

Scary Movie llegó a nuestras pantallas en el año 2000 y aún recuerdo, siendo adolescente, acercarme al cine con mis amigos para verla y echarme una sesión de risas de la que guardo un grato recuerdo. Ahora bien, es una película muy representativa de su tiempo y revisitarla puede pasarle factura, pues los tiempos han cambiado y algunos chistes ya no funcionan de la misma manera, bien porque han envejecido mal, bien porque yo era un adolescente cuando la vi (la edad influye, está claro).
Una spoof movie que contó con la friolera de cinco secuelas —merece una mención especial la tercera— y que sufrió un parón debido al agotamiento del género provocado por su enorme éxito. A raíz de este, se produjeron incontables películas, cada cual peor que la anterior (Date Movie, Superhero Movie… y así hasta el infinito). Ahora, con el género ya descansado, han decidido regresar con una nueva entrega de Scary Movie, que cuenta con parte del reparto original e intenta cosechar el mismo éxito que consiguió antaño. ¿El resultado? El esperable, pues no es más ni menos que una película de Scary Movie, y eso vale tanto para lo bueno como para lo malo.

Veintiséis años después de conseguir escapar de un asesino enmascarado sospechosamente familiar (Ghostface), el Core Four vuelve a estar en el punto de mira del asesino, y ninguna película de terror está a salvo. Marlon Wayans (Shorty), Shawn Wayans (Ray), Anna Faris (Cindy) y Regina Hall (Brenda) se reúnen en Scary Movie junto a personajes favoritos que regresan y nuevas caras para acuchillar sin piedad reboots, remakes, recuelas, precuelas, secuelas, spin-offs, terror elevado, historias de origen, todo lo que tenga la palabra legacy en el título y cada supuesto capítulo final que, por supuesto, nunca es el último. Nada es sagrado. Ningún tópico sobrevive. Se cruzan todas las líneas. Los Wayans están de vuelta para cancelar la cultura de la cancelación.
Esta nueva entrega de Scary Movie toma como punto de partida la idea planteada en Scream V, y es aquí donde la película acierta bastante. Coge el concepto de la «recuela», tal y como se definía en aquel filme, para aplicarlo a la propia saga, de manera que se ríe de sí misma haciendo autocrítica tanto de sus propios defectos como de los del género. Y, sorprendentemente, funciona bastante bien, especialmente en el contraste entre las nuevas caras y las viejas glorias. No es que sea un derroche de originalidad, pues estamos hablando de una entrega más de Scary Movie, pero se agradece esa autoconciencia de la saga.

Por lo demás, ofrece lo esperable: guiños a las películas de terror más importantes de los últimos años, con referencias mejor integradas unas que otras y con chistes que funcionan mejor (el de Weapons me ha parecido el más divertido de toda la película, sin duda) o peor. En este tipo de producciones suele ser la tónica habitual: los chistes se van acumulando, algunos con mejor fortuna que otros, pero siempre siendo consciente de que se trata de una spoof movie, con bromas sobre drogas, sexo y una buena dosis de incorrección política, algo que se agradece.
Ahora bien, hay que mencionar que el reparto se lo pasa estupendamente, especialmente los veteranos. Y lo cierto es que la película cambia mucho cuando aparecen los protagonistas originales, pues se nota que están disfrutando enormemente. En especial, destaca una Anna Faris que me sigue pareciendo uno de los talentos cómicos más desaprovechados de Hollywood.
Respecto a los aspectos técnicos, tampoco puedo mencionar mucho más, pues al fin y al cabo estamos ante una spoof movie. Aun así, hay que señalar que algunos efectos visuales me han parecido estupendos (ese parque temático de la muerte es hilarante) y que la banda sonora de Haim Mazar está bastante mejor de lo que esperaba.

Por tanto, esta nueva entrega de Scary Movie —que no incluye el «VI» en el título como guiño a Scream V— es exactamente lo que uno espera de ella: un compendio incesante de guiños, risas y referencias a películas del género, donde el espectador debe ser plenamente consciente del tipo de propuesta que tiene delante. Como ocurre en todas las entregas de la saga, hay chistes mejores y otros peores (aunque la balanza esté más o menos equilibrada según la película), pero desde luego conserva el sello inconfundible de la franquicia.
No es ni la mejor ni la peor entrega, pero sí un producto honesto que no engaña a nadie. Si vas con ganas de reírte a base de chistes malos y de humor irreverente, difícilmente te decepcionará. Si acudes con esa idea en mente, la disfrutarás en su justa medida.

