'El día de la revelación': Spielberg no pierde el pulso de la aventura

'El día de la revelación': Spielberg no pierde el pulso de la aventura

4 Butacas de 5

A sus 79 años, el maestro Steven Spielberg vuelve a demostrar su capacidad para mantenernos pegados a la pantalla. En esta ocasión lo hace bajo una premisa tan atractiva como confusa: Si descubrieras que no estamos solos, si alguien te abriera los ojos y te lo demostrase, ¿te asustarías?

No resulta baladí que la cinta abra con un combate de lucha libre en el que la cámara, es decir, los espectadores, está recibiendo una paliza aplastante. Spielberg deja bien claras sus intenciones de agitar y conmover a un público adormecido en un océano de información contaminada. El misterio de El día de la revelación es potente y crece a medida que avanza una trama ágil y repleta de buenas dosis de acción perfectamente coreografiadas.

El día de la revelación es una mezcla de géneros interesante y estimulante. Spielberg juega con el cine de espías y conspiraciones para fusionarlo con el campo en el que mejor y más cómodo se ha desenvuelto: la ciencia ficción. Pese a que hay rastro del Spielberg más infantil, El día de la revelación se erige como una película solemne que, si bien en su núcleo burbujea (cómo no) la infancia, su despliegue requiere de una conciencia del mundo un poco más desarrollada.

La película ancla sus argumentos al presente más inmediato, donde la revelación de secretos o las listas de escándalos y aberraciones no dejan de crecer ante la inacción de quienes gobiernan. Hay una línea de diálogo en la que se dice: “Hoy en día el presidente no es más que un civil” dando a entender que los que dirigen la obra de teatro son lobbies y empresas con mucha más capacidad de acción y sin duda, con mucho más dinero y poder.

Todo el reparto brilla, con mención especial para sus dos protagonistas. Emily Blunt y Josh O’Connor firman unos personajes complementarios. Colin Firth es el antagonista frustrado de una película en la que los malos, poco o nada pueden hacer frente a su supuesto contrincante.

El día de la revelación es la vuelta del Spielberg más solemne y entretenido. Una película que reflexiona sobre nuestros días y que abrirá más de un debate. Una película que promete revelarnos la verdadera naturaleza del ser humano.